jueves, 22 de noviembre de 2012

Capitulo 5



Mirarse por el espejo todos los días era algo normal para Mía Robinson, pero es que esa mañana algo diferente sentía dentro de ella al mirarse por el espejo del baño, su cabello claro casi rubio, sus ojos color esmeralda, sus delgados labios  y su cuerpo perfectamente desarrollado, le decían que había cambiado mucho, sobre todo internamente, ya no era la misma chica de antes, la más bonita del colegio, ni la que  le gustaba coquetear   con los chicos del instituto de arte. Ahora era más sencilla y al pensarlo nuevamente, sonrió, después de todo, ¿que había de malo en querer ser más discreta?

Salió de allí, bajando luego las escaleras hacia la sala rápidamente, una música que venía desde ahí la intrigo un poco ya que desde hace tiempo no se acostumbraba a escuchar música más alto de lo normal. Cuando llego  se topo con una escena que nunca le apeteció presenciar, su hermana teniendo en brazos a su hija mientras bailaban Twist and Shout y no la versión original que a la chica le gustaba, sino la de los famosos Beatles……………

-¿Pero qué diablos está pasando aquí?. Pregunto un poco enfadada mientras bajaba la música que provenía desde el radio
- Nada, solo estamos escuchando música. Le respondió Sarah riendo, dejando a Isabelle en el suelo
 - Sarah, ya sabes que no me gusta que Isa escuche esa música y menos música de ellos
- Hay Mia no seas tan amargada, ¿Qué se hizo la chica que sacaba de quicio a mama por escuchar música a todo volumen?, ¿o que amaba bailar rock and roll en las fiestas y bailes de la escuela?
- Maduro Sarah, así que dame a la ni;a, la llevare por un helado
 - Bien, pero recuerda que no te vas a poder ocultar fácilmente de los Beatles

Mía rodeo los ojos fastidiada, saliendo de la casa de inmediato, a la vez que su hermana seguía riendo. Odiaba cuando se ponía así, sobre todo porque no quería que su hija escuchara esa música todavía, esas cosas siempre le resultaba muy incomodo….

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El éxito en América los seguía siguiendo  y sorprendiendo, ya tenían bastantes días allí y un merecido descanso los estaba esperando en Miami, un descanso que venían deseando desde hace días.

-Pero miren el sol que está haciendo aquí, jamás había visto un sol tan brillante y que calentara tanto. Comento Ringo asomado a la ventana de su habitación
- Estamos en América, ¿recuerdas?. Contesto George entre bostezos
 - Chicos, ahí viene Eppy a hablar con nosotros, actuemos normalmente antes de que cambie de idea y no nos de descanso. Mascullo John entrando por la puerta, seguido por Paul y Cyn

Hicieron silencio de inmediato, mientras se sentaba todos en la cama,  preguntándose qué quería Brian ahora.
-Y bien, ¿Qué pasa ahora?. Le pregunto John un poco molesto apenas su manager entro a la habitación y cerró la puerta
- Chicos, estoy muy feliz, el concierto de anoche aquí en Miami fue un éxito al igual que los anteriores, además de que también han tenido buen comportamiento y nadie ha hablado mal de ustedes
- ¿Eso era todo?. Le pregunto de nuevo John con el ceño fruncido
- No John, eso no es todo. Le respondió el hombre un poco incomodo por las reacciones del chico. –Yo ya les dije que van a tener un descanso el día de hoy, así que espero que se sigan comportando bien, que no hagan tonterías en la playa y menos en la piscina del hotel, que respeten a las chicas que se les acerquen y que no armen un escándalo de algún tipo, eso va para ti Lennon
- Tranquilo Eppy, te prometemos no hacer nada de eso. Le contesto Ringo con una sonrisa
- Eso espero, ahora me voy que tengo asuntos pendientes

Así como entro por la puerta, salió, dejando a todos en silencio . Hasta ese momento solo había pensado en divertirse un poco, aunque a veces eso conllevara a problemas algunas veces, problemas que no podían ocurrir al parecer, debido a las advertencias de Brian………..

-Y bien, ¿vamos entonces?. Pregunto Paul rompiendo el largo silencio que había en el cuarto
- Si larguémonos de aquí, al diablo las amenazas, advertencias o lo que sea que nos acaba de dar Brian. Le contesto John parándose de allí de inmediato…..
Salió de la habitación seguido por todos, que la verdad le daban la razón. Estaban en la playa, bajo un sol que no conocían, si habían problemas ya se las arreglarían para que nadie se enterara………..

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Ver a su hija correr por el muelle, mientras reía y trataba de hablar un poco, le alegraba muchísimo, todos le decían que tenía una hija hermosa, la más hermosa del mundo y no lo dudaba,  aunque la mayor parte de esa belleza proviniera de los genes de su padre, ya que se parecía bastante a el, desde el primer día que la vio……..

-¿Mía?, ¿eres tú?. Le pregunto una chica rubia con una gran sonrisa
- ¿Lydia?, si soy yo Mía, no puedo creerlo
- Pensé que te habías ido a Francia
- Vine a visitar a mi familia, ¿tú aun estás viviendo aquí?
- Por supuesto, jamás dejaría Liverpool
Lydia Doyle, una de sus más grandes amigas de la adolescencia, nunca imagino volverla a ver y menos allí. La chica era una de las pocas que siempre le cayó bien mientras estudiaba en el colegio y era una de las pocas personas también que extrañaba.
-¿Por cuánto tiempo te vas a quedar?
- Dentro de unos días vuelvo
-Que lastima, me hubiera encantando verte de nuevo pronto
- ¿Tienes algo que hacer ahora?
- No la verdad que no

En esos instantes Isabelle se acerco de nuevo a su madre, esta vez con algo en la mano que hizo que Mia le arrebatara y botara lejos. Lydia que no sabía que Mía era madre, se extraño un poco de verla con una pequeña ni;a a su lado.

-¿Es tuya?. Le pregunto la chica mientras Mía alzaba a Isabelle
- Si, es mi hija. Le respondió sinceramente mirando al suelo
-No te avergüences, no sabía que te habías casado y tenido hijos
- Es que no estoy casada Lydia, soy madre soltera

La chica se quedo callada unos segundos sin saber que contestar, no era muy común ver una madre soltera, menos una tan joven y mucho menos se imagino su mejor amiga de la infancia estuviera en una situación de esas.
-Bueno………..lo siento mucho Mia
- No lo sientas, estoy bien así
- Ya lo creo, además ¿Qué tiene de malo ser madre sotera?
Mía sonrió feliz por la respuesta de la chica, por un momento pensó que la juzgaría o algo así, pero se había equivocado, Lydia jamás era capaz de algo así, a pesar de que ahora fuera la primera de muchas personas que se seguirían enterando de tal situación..
-¿Quieres ir por un café?. Le pregunto Lydia sonriéndole a Isabelle que la miraba tímidamente
- Claro, tenemos mucho de qué hablar…..
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Arreglar la cita ella misma fue lo mejor que pudo haber hecho, en serio quería que su hermana se quedara viviendo en Inglaterra, no la quería más lejos y una oferta de trabajo en un periódico de Londres era una gran oportunidad. No obstante, se encontraba un poco nerviosa allí en medio del porche de su casa, se suponía que el editor del periódico vendría esa misma tarde a Liverpool e iría directamente a su casa, donde luego le explicaría todo a Mía, ya que no tenía idea de nada, afortunadamente la espera no se le hizo mucho más larga y allí estaba un señor un poco mayor con un sombrero en su cabeza y un abrigo fino en su brazo izquierdo, era él y al fin había llegado………..

-Usted debe ser Sarah Robinson, ¿ no es así?.Le pregunto el hombre apenas llego a la puerta
- Si y usted el señor Alrigde
- Así es, debo decir que me quede muy sorprendido que la hermana de la chica que quiero contratar es nada más y nada menos que la súper modelo Sarah Robinson
- Pues si que sorpresa, si gusta pasa. Mi hermana no está pero creo que no tardara en llegar
El hombre pasó sin más preámbulos y se sentó en uno de los cómodos sillones del salón principal,  frente a una nerviosa y a la vez ansiosa Sarah, que esperaba que su hermana no se tardara mucho más de lo conveniente…
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Era obvio que muchas chicas no se resistirían y se acercarían a ellos de inmediato, no todos los días se veía a los Beatles en la playa en plan vacacional y había que aprovechar. Los chicos aprovecharon e invitaron a unas cuantas a pasar un rato con ellos en la piscina, ya tenían rato solos, intentando no meterse en problemas, estar en compañía de una chicas lindas solo era una pequeña excepción.

A Cyn no le gustaba mucho la idea, sobre todo porque habían 5 chicas muy bonitas mirando inquisitivamente a John, estaba celosa y decirle algo a su esposo tampoco era muy conveniente, conocía su carácter y mejor evitaba tener algún problema con el……..

-Hola, ¿tú eres?. Le pregunto George a una de ellas que estaba un poco apartada del grupo
- Sally, mucho gusto
- El gusto es mío. Le contesto el chico con una media sonrisa
Al quedarse en silencio  de inmediato, observaron como otra chica se acercaba a ellos. Al parecer eran amigas, ya que se sonrieron mutuamente, aunque esta no venia sola, sino con Ringo.
-Porque no vamos a tomar algo, te ves aburrida. Ringo nos acompañara . Le dijo la chica a su amiga saludando a George con una sonrisa
- Me parece perfecto, ¿Quieres ir George?
- Si, ¿Por qué no?

Se dirigieron al bar del hotel, sentándose los 4 en la barra. George se extraño un poco de ver a Ringo con una chica, desde que estaba con Sarah no se le veía con ninguna mas, ni siquiera como amiga…….

-¿La están pasando bien aquí en Miami?. Les pregunto Sally a los chicos con una sonrisa juguetona
- Si mucho. Le respondió Ringo también con una sonrisa
-¿Y ustedes son de aquí?. Pregunto esta vez George mientras le daba el primer mordisco a una hamburguesa que acababa de ordenar
-No, somos de Carolina del norte pero mi amiga Laura y yo, decidimos venir a visitar a una amiga nuestra
- Ya…. Qué bien
- Si, al parecer no nos equivocamos en haber venido en estas fechas. Les dijo Laura coqueteando un poco

Los chicos se quedaron en silencio, no sabían que decir, sobre todo Ringo que ya se estaba poniendo incomodo, tanto que mejor se paro y se fue, dejando a George solo con las 2 chicas……

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Lo que temía se había hecho realidad, allí ahora estaba John, coqueteando con una chica en sus narices, tenía entendido que muchas veces no la respetaba de ninguna manera, pero hacerlo allí en frente de ella, no se lo perdonaba. Se levanto de la silla donde estuvo sentada todo el rato y se acerco a John y a la chica que no estaban muy lejos, iba a hablar con él y si no quería, iba a insistir….

-John ¿podemos hablar?
-¿Qué sucede?. Le pregunto John contrariado
- Necesito hablar contigo en privado

No le gusto mucho la idea, pero ahora estaba ahí siguiendo a Cyn hacia un lugar un poco alejado de todos, no tenía idea de que iba a decirle ella y mucho menos de que era sobre la chica con la que estaba hablando.

-¿Quién es esa chica?. Pregunto Cyn apenas pararon de caminar y se quedaron mirándose frente a frente
-Una de las chicas que conocimos hace rato
-Brian te advirtió que no te metieras en problemas John
-Y no me estoy metiendo en ningún puto problema, solo estoy hablando con una chica. ¿Qué hay de malo en eso?
-Le estas coqueteando John, ¿te has olvidado de que yo estoy aquí y no en Londres?
-¿Y quién te dijo que yo estoy coqueteando?
- Fíjate que se nota desde lejos John
-Vete a la mierda Cyn, si vas a hacer problemas por nada, me avisas para…….
-¿Para qué?. Le pregunto ella interrumpiendo lo que iba a decir
-Para regresarte a Inglaterra

Después de decirle eso dio media vuelta y regreso  dejando a Cynthia sola un poco molesta por lo descarado y machista que podía ser muchas veces. Lo amaba si y que él no lo entendiera le dolía……..

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Salieron de la cafetería una  hora después, nunca en la vida habían hablado tantas cosas y estaban tan felices de verse de nuevo que no les importo nada mas……..
-Espero que vuelvas pronto. Le dijo la chica cuando comenzaron a despedirse en la parada de autobuses
-Te llamare cuando regrese
-Eso espero. Cuídate mucho Mía
 -Igual

Lydia se fue rápidamente, dejando nuevamente sola a Mía e Isabelle. Era hora de ir casa otra vez, sin imaginarse la sorpresa que las esperaba.

El autobús no tardo demasiado en dejarla pronto en su destino, en realidad la dejaba una calle más arriba así que a causa de unos vientos un poco fuertes que acababan de aparecer, se fue casi corriendo a su casa, con Isabelle a su lado mientras le sostenía la mano. Apenas llego y abrió la puerta, las miradas de su hermana y un hombre desconocido se posaron en ella, en un principio pensó que era una visita de su madre o de la propia Sarah, pero no, era una visita para ella, de alguien que ni sabia quien era, pero que pronto lo descubriría….

-Mía al fin has llegado
-Me encontré con una amiga y nos fuimos a tomar un café. Le explico la chica viendo como Isabelle subía las escaleras poco a poco
-Te presento a Robert Alrigde, es el editor de un periódico ingles
-Hola, mucho gusto señor Alrigde. Se presento la chica muy amable
-El gusto es mío señorita Robinson, no sabe cuánto he esperado para conocerla

Mía lo miro contrariada unos segundos hasta que observo como su hermana salía de la habitación junto con Isabelle. No tenía idea de qué demonios pasaba, aunque estaba empezando a tener claro que la visita en realidad era para ella

-No entiendo muy bien lo que usted me acaba de decir. Le contesto la chica al fin, sentándose en el sillón donde momentos antes había estado Sarah
-Veo que su hermana no le ha hablado de mí y mi propuesta
-¿Qué propuesta?. Pregunto ella todavía más confundida
-Señorita Robinson, yo se que usted tiene un trabajo muy estable en Paris, pero yo estoy interesado en contratarla como fotógrafa para el periódico The Gurdian. Déjeme decirle que le pegaríamos mucho mejor

Mía se quedo en silencio, muy confundida, no sabía que alguien estaba interesado en contratarla y menos en un periódico como esos, era más serio que el periódico en donde trabajaba en esos momentos, pero si le iban a pagar mejor ¿Por qué no pensarlo?. No obstante, se le vino a la mente su deseo de no quedarse viviendo en Inglaterra y el gran cariño que le tenía  a la ciudad de Paris

-Señor Elrigde, ¿Cuánto se va a quedar aquí en Liverpool?
-Una semana. Le respondió el de inmediato. -¿Por qué?         
 -Me gustaría pensar su propuesta, estoy muy bien en Francia y no deseo venir a vivir ya a Inglaterra, pero nada pierdo con pensarlo, su propuesta es buena
-Me parece muy inteligente si decisión. Le dejare el número del hotel en donde me hospedo, espero su llamada muy pronto señorita Robinson

Pocos minutos después lo despidió amablemente en la puerta principal.  Sabía que Sarah estaba detrás de todo eso, pero no quiso decirle nada, sino mas bien pensar la propuesta, algún día tenía que regresar a Inglaterra y quizás todo eso era una señal de que ya era hora de hacerlo……….

2 comentarios:

  1. Fucking John grosero =( espero Mía acepte

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  2. "Fucking John grosero" de este cuento. Lo unico que no me ha gustado hasta ahora es eso...

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