domingo, 10 de febrero de 2013

Capitulo 20


Sarah se sentó en el sillón con desgano, soltando un bufido poco después de lo mal que se sentía, todavía estaba triste por lo ocurrido con Ringo y cansada de tanto trabajo que estaba teniendo los últimos días. Su vida era una rutina con desgracias incluidas y necesitaba pensar en algo para escapar de eso.

-¿Y ahora qué te pasa?. Le pregunto Mía preocupada al entrar a la sala y verla así
-Nada. Respondió Sarah cortante
-Oye, te conozco bien y si que no es nada lo que está pasando. Es Ringo, ¿cierto?

La chica miro a su hermana, lazando una risita al mismo tiempo, la pregunta le parecía muy tonta, ya que era obvio que estaba así por él y si no lo decía era porque creía que era su problema, no el de nadie más.

-No te rías boba, estoy preocupada por ti. Jamás te había visto tan deprimida. Mascullo Mía muy molesta
-No  estoy deprimida, solo decepcionada. Contesto Sarah, mientras se tapaba la cara con sus manos
-Sarah, ¿lo vas a terminar?. Le pregunto su hermana, sentándose a su lado
-¿Qué ya no lo había hecho?
-Sarah, por favor
-Ashhh, no lo sé Mía, no sé qué hacer. Contesto Sarah, desesperada

Ya habian pasado 2 semanas de lo ocurrido y de que no hablaba con Ringo, por lo que se suponía que ya era hora de tratar de hacer algo, aunque tuviera miedo de cualquier decisión que tomara. Los chicos ya casi terminaban la película, pero tenían un mes de descanso antes de empezar la gira, eso confundiéndola todavía mas, ya que se confundía con lo decisiones que mas convenían.

-¿A qué hora es la reunión con Paul en el tribunal?
-No me cambies de tema Sarah. ¿Qué pasa?, presiento que no solo estas así por Ringo
-Estoy cansada Mía, mi trabajo es muy pesado. Le respondió Sarah, con la cabeza gacha
-Lo sé, pero tomaste la decisión de ser modelo hace mucho y te advertí sobre esas cosas
-Sí, pero……..
-¿Pero qué?
-Creo que tengo que tomarme unas vacaciones
-Me parece buena idea
-¿En serio?
-Claro, irte lejos, a un lugar nuevo, eso te va a distraer mucho y te va a ayudar a despejar la mente

Sarah al fin sonrió, por la gran idea que se le acababa de ocurrir, descansar muy lejos de Inglaterra la iba a ayudar a tomar la decisión correcta y a relajarse, algo que no hacía desde que comenzó con la carrera de modelo hace 4 años.

 …………………………………………………………………….

John entro a su casa, sonriendo con sorna como casi siempre cuando quería darle una noticia a su esposa, en realidad 2, una mejor que la otra y que juntas la contentarían otra vez.
-Cyn, aquí estas. Exclamo John sonriente, mientras entraba al salón con paso rápido

La chica lo miro unos instantes, para luego seguir leyendo la revista que leía antes de él llegara. Seguía molesta con él y no le apetecía hablarle por el momento.

-¿Vas a seguir haciéndome la ley del hielo?. Le pregunto John, haciendo cucharitas a la vez que se sentaba a la par de ella y le quitaba la revista
-John, dame de vuelta eso. Le dijo Cyn enojada como pocas veces la había visto
-Oh vamos Cyn, ya llevas semanas sin hablarme, no mate a nadie que yo sepa
-Cuando te disculpas con Mía lo hare como antes
-Dame tiempo, ya sabes que no soy de disculparme con nadie

Y tenía razón, con costos se disculpaba con ella cuando le hacía algo o era grosero, así que presionarlo no iba a servir de nada la verdad y tampoco quería que afectara su matrimonio una cosa de esas, por lo que hablarle otra vez  lo estaba comenzando a tomar en reconsideración ahí mismo.

-Tengo que darte 2 noticias
-¿Cuáles?. Pregunto Cyn, con curiosidad
-En unos días habrá  un almuerzo literario en mi honor en el hotel Dorchester, ya sabes, por lo del libro que acabo de publicar y todo eso
-Eso es genial John
-Si y tu iras conmigo
-¿Ah sí?
-Sí y después iremos de vacaciones a Hawaii y Tahití, ¿Qué te parece?
-¿Me estás hablando en serio John?, ¿no es una broma?
-No, iremos con Jules, a divertirnos, ya sabes que tengo un mes entero de vacaciones, nos vendrá bien a los 3

Cyn abrazo a John por la felicidad que sentía, de ver que John estaba un poco complaciente y cariñoso con ella últimamente y también por las grandes noticias que este le había traído. Ojala todo saliera bien……..

……………………………………………………………………

Después de haber hablado con su hermana y de animarla un poco, era hora de ir a su trabajo, ese día seria un poco diferente ya que lo del palacio de Buckingham había llegado y ahí estaba ella y Thomas ya prácticamente terminando con todo, cuando decidió en un corto receso, ir a caminar por los jardines del lugar. Estar sola era algo que disfrutaba mucho, prefería la soledad que cualquier otra cosa a veces y ese momento no era la excepción, ya que muchas cosas pasaban por su mente, primero Thomas, no le hablaba desde hace días, ni siquiera ese dia que estuvieron tan cerca y también el asunto de Isabelle y Paul, mas tarde harían los trámites para que la niña ya llevara el apellido de su padre y una reunión para ponerse de acuerdo con el dinero que Paul le daría, las 2 cosas muy delicadas ya que debían hacerlas con mucho cuidado. No obstante, al sentarse en una banda que había en medio de todo ese montón de plantas y árboles, respiro profundo, para tratar de ya no pensar más en eso y centrarse en su trabajo, sin ni siquiera pensar que alguien la estaba buscando al mismo tiempo y ya la había encontrado.

-Aquí estas, te venia buscando desde hace rato. Le dijo Thomas, agitado por lo rápido que venía caminando
-¿Thomas?, ¿para qué me buscabas?. Pregunto Mía, abriendo sus ojos, muy extrañada de verlo ahí a su lado
-Para ver dónde estabas, no hemos terminado
-Ya lo se
-¿Sigues molestas?. Pregunto el chico muy apenado
-No, no lo estoy, ya no
-¿Segura?
-Si Thomas, muy segura
-Discúlpame, me aproveche esa noche y no debí
-¿Hay algo que quieras decirme aparte de eso?

Thomas sonrió un poco, al escuchar esa pregunta, si, tenía muchas cosas que decirle, había una en especial pero estaba indeciso, pensaba que eso le traería más problemas con ella, aparte de los que ya tenía y prefería no arriesgarse. No obstante, al mirarla a los ojos y ver ese brillo que siempre tenían, algo dentro de el lo estaba haciendo cambiar de opinión.

-Thomas, se que tienes algo que decirme
-Me gustas Mía, mucho. Confesó el chico, bajando la mirada al instante
-No puede ser, es una broma, ¿cierto?
-No Mía, en serio me gustas, desde que llegaste al trabajo el primer día
-Te escuchas como un niño de escuela, cuando se le declara a una compañera de clase. Dijo Mía entre risas
-Hey, es en serio. Mascullo Thomas, un poco molesto
Pero no pudieron hablar más del tema, ya que en esos momentos Mía vio en su reloj que ya era hora de regresar y terminar su trabajo. Aunque ahora otro nuevo lio con Thomas se le presentara.

………………………………………………………………….

Estar con su amiga, hablando o riendo por las tonterías que decía, era algo que Victoria disfrutaba mucho, ya que se estaba entreteniendo, como pocas veces hacia cuando estaba cuidando a Isabelle, la misma que ahora se encontraba bailando con Layla en media sola mientras las 3 reían.

-Creo que Isa va a tener buenos gustos con la música cuando crezca. Dijo Layla, ya cansada tirándose en el sillón
-Si, al parecer sí. Le contesto Vicky mientras ponía en sus brazos a la niña
-Es muy agradable, pensé que te seria más difícil cuidarla
-Que va, casi no me da trabajo, es muy tranquila
-Eres afortunada, cuidas a una niña tranquila en la casa de una modelo famosa
-Eso no me interesa Layla
-Ya se, solo decía

Vicky, dejo en el suelo de nuevo a Isabelle, para ir a ver la comida que estaba cocinando. Quizás su amiga tenía razón, ese era un trabajo que cualquiera desearía, pero ella era tan sencilla que no se fijaba ni le importaban ese tipo de detalles y mejor decidió irse de ahí antes de que Layla siguiera hablando del tema.

-Siempre me evades. Mascullo Layla molesta, mientras entraba en la cocina
-No lo hago, es que siempre hablas de eso. Le contesto Layla, un poco distraída
-Eres tan amargada
-No lo soy. Exclamo Vicky, enojada, a la vez que se giraba haciendo donde estaba la chica riendo por su reacción
-Si lo eres Vicky, demasiado
-Solo soy muy seria
-Y amargada. Siguió diciendo Layla, todavía riendo
-Bueno, si admito que quizás un poco, pero tampoco demasiado exagerada
-¿Hace cuanto que no sales a un pub o fiesta?
-Que se yo
-Desde hace mucho que no vas a esos lugares Vicky, te la pasas estudiando todo el día
-¿Y que querías que hiciera?, tengo que estudiar
-Ahh pero yo ya tengo una idea en mente
-¿Cuál idea?
-Esta noche no tienes clases, ¿cierto?
-No, no las hay
-Bien, esta noche iremos a un pub algo famoso que me recomendaron
-¿Cuál es?
-No me sé bien el nombre pero si la dirección

Victoria se quedo pensando un poco la propuesta de Layla sobre ir ahí, desde hace mucho que no iba a esos lugares y la verdad es que ya parecía hora de hacerlo, por lo que acepto de inmediato, al asentir con la cabeza, sin saber que esa noche comenzaría a cambiar su vida.
……………………………………………………………………….

Ver a Paul caminar hacia ella, con la sonrisa que siempre hacia cuando hablaba o se encontraba con alguien,  hicieron que Mía se quedara parada en medio pasillo, sin hacer ningún movimiento. Ya era un hombre, uno muy apuesto con ese corte de cabello y traje, muy elegante y caro por cierto y todo eso le estaba comenzando a gustar de alguna manera. No obstante, al darse cuenta que estaba observándolo de mas y que una sonrisa tonta comenzaba a marcársele en los labios, movió su cabeza hacia ambos lados insistentemente, como tratando de sacarse todo pensamiento sobre Paul de la mente, simplemente no le parecía indicado nada de eso.

-Hola Mía, Saludo Paul, simpático como siempre
-Hola, que gusto verte
-Lo mismo dijo, espero que todo salga bien
-Yo también. Contesto Mía un poco nerviosa
-Hey, tranquila, aquí estoy yo, ¿recuerdas?
-Claro……..

Mía le dedico una sonrisa tímida, justo antes de que los llamaran de una oficina cercana, donde al parecer arreglarían todo, en privado y secreto como se suponía que debía ser. Ambos al transcurrir la reunión, se comenzaban a sentir cada vez más tranquilos y confiados, no solo por estar de acuerdo en todo junto con sus abogados, sino porque al fin las cosas se arreglarían entre ellos e Isabelle por fin tendría un padre.

-Yo, tengo algo más que decir. Dijo Pau, después de que su abogado terminara de arreglar y lo hiciera firmar un par de papeles
-¿Qué pasa?. Le pregunto el contrariado
-Mía, yo estaba pensando en…………
-¿En qué?. Pregunto esta vez la chica, igual de contrariada que los demas
-Quiero que Isabelle tenga su propio hogar, que viva cómoda y que tenga su propia habitación, así que estoy pensando en comprar una casa para que ustedes 2 vivan ahí.

Mía se quedo estupefacta, después de escuchar eso. ¿Una casa?, las casas ahí en Londres eran muy caras y ya mucho estaba haciendo él en darle  algo de dinero al mes, dinero que para a ella le parecía mucho en realidad, así que una casa ya le parecía demasiado, definitivamente demasiado. Volvió a ver su abogado como tratando de buscar algún tipo de aprobación, pero él no podía decirle nada, ella debía tomar la decisión y conocía a Paul, si no aceptaba, insistiría y le daría miles de razones del porque va a hacer tal acción.

-¿Y?. Pregunto Paul, nervioso de estar una negativa por parte de ella
-Paul, una casa ya es mucho, ahora no estamos necesitando una, claro que voy a buscar un lugar para vivir con ella muy pronto, pero yo daré el dinero, tú no tienes porque hacerlo
-Mía, si lo haces tú vas a terminar alquilando, tu sueldo de fotógrafa en un diario no va a alcanzar para comprar ni un departamento, acepta mi propuesta, vamos
-No lo sé Paul
-Vamos, no es tan malo, nos conocemos desde hace muchos años. Por el bien de Isabelle
-Está bien, pero solo por Isa
Paul sonrió victorioso, dando así terminada la reunión que al final duro un una hora y media, ahora la niña ya tenía oficialmente el apellido de Paul y ya se habian puesto de acuerdo con la manutención. Sin embargo, Mía aun seguía indecisa con eso de la casa, le daba mucha vergüenza aceptar algo así del todo, el ni siquiera tenía su propia casa, así que ¿Por qué se iba a tomar la molestia de comprar una para ella e Isabelle?, Paul por su parte, al conocerla tanto, camino rápido para alcanzarla antes de que saliera de ahí, tenía que hablar con ella y estar seguro que ella aceptaba al 100%, aparte de que debía informarle algo más.

-Mía, ¿podemos hablar?. Pregunto el chico, interponiéndose en su camino
-No sabía que había algo más que querías decirme.
-Escucha, se que te parece demasiado el detalle de la casa, pero no te voy a pedir nada a cambio, en serio lo hago porque quiero que vivan cómodas e Isabelle crezca en un hogar propio, ¿entiendes?
-Si entiendo. Respondió Mía, tratando de no verlo a los ojos
-Entonces, ¿aceptas en serio?
-Si Paul, acepto
-Bien……..
-¿Algo más?. Pregunto Mía al ver que él se quedaba ahí parado y no se iba
 -Quiero que mi familia conozca a la niña y que sepan todo, ellos son los principales
-¿Y qué?
-Le acabo de comprar una casa a mi padre, en Cheshire y pensaba en ir contigo y la niña a visitarlo  unos días, vive con su actual esposa y su hija, es una casa grande y creo que será genial ir, pensaba decirle a Mike que vaya tambien
-Paul, ¿le compraste una casa a tu padre y ahora quieres comprarnos una casa a mí y a Isa?. Le pregunto Mía, comenzando a reír
-¿Hay algún problema en eso?. Pregunto el chico extrañado
-Eres muy bueno y generoso, tu padre debe de estar orgulloso de ti
-Cuando se entere de todo esto quien sabe
-Oye tranquilo, me parece buena idea todo eso de ir a visitarlo
-¿Entonces vendrás con Isa?
-Sí, ¿Jane va a ir?
-No, tiene unos asuntos con su nueva película, ya sabes…….
-Oh ya veo
-Igual no creo que le importe
-Bien
-Te llamare para ponernos de acuerdo, gracias por todo Mía
-Gracias a ti Paul, nos vemos eh

Así como lo vio entrar, lo vio irse, esta vez suspirando por pensar en todo lo que se avecinaba y en todas las cosas que ahora no iba a dejar de pensar, empezando por la reacción de Jim cuando se diera cuenta que ya era abuelo y después la confesión de Thomas, ella no sentía nada por él y no quería lastimarlo o ilusionarlo.

………………………………………………………………..

En la noche, Victoria y Layla llegaron al pub que a la chica le recomendaron, parecía un lugar calmado a pesar de estar en el centro de la ciudad y eso le agrado mucho a Vicky, que al sentarse en una mesa con su amiga comenzó a ver a su alrededor y a escuchar la música que tenían puesta, con detenimiento.

-Sabía que te iba a gustar
-La verdad que no esta tan mal
-No, fue una buena recomendación
-La verdad es que si me hacía falta salir a estos lugares, no recordaba que eran tan geniales
-Pues lo son y acostúmbrate porque te sacare más seguido

Victoria sonrió al escuchar eso, para luego no volver a hablar y solo dedicarse a escuchar la música que sonaba todo el lugar. Sin embargo, al pensar que la tranquilidad transcurriría el resto de la velada, un grupo de chicos entro por la puerta, hablando fuerte y exigiéndole al cantinero unas cuantas cervezas, parecían de una pandilla o algo así y eso la asusto un poco ya que las pandillas ahí en Londres no tenían muy buena fama.

-¿Quiénes serán?. Pregunto Victoria con curiosidad
-No lo sé, pero me encantan sus motonetas. Contesto Layla, viendo por la ventana el grupo de motocicletas Vespa que estaban parqueadas afueras y que al parecer pertenecían a ellos
-¿Por qué tienen tantos espejos?. Volvió a preguntar Vicky, mirando por la ventana igual que su amiga
-Porque al parecer son Mods
-¿Mods?, Mods!!, no sabía que ahí venían Mods
-Pues sí, parece que sí, ¿Por qué?
-Tienen mala fama. Respondió la chica con un poco de miedo
-Pero no has estado cerca de uno de ellos para comprobarlo, así que cállate prejuiciosa

La verdad era que no, nunca había visto a los Mods en persona, solo los habia escuchado hablar en el periódico por las peleas violentas que tenían con otro grupo de chicos que se hacían llamar “Rockers” y que al parecer causaban todos juntos mucho desorden en la ciudad tarde en la noche, claro que ella no creían todo lo que el diario decía y por eso ahí sentaba, comenzó a obsérvalos con detenimiento, pareciéndoseles cada vez más interesantes, al igual que el movimiento en general.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Capitulo 19


Se despertó sobresaltada al sentirse un poco rara y con un dolor de cabeza terrible, el sol entraba por unas ventanas que no identificaba todavía y al darse vuelta se dio cuenta porque. Thomas dormía desnudo al lado suyo, profundamente, sin señales de despertar pronto, esto asustando mucho a Mía que al darse cuenta que ella también estaba desnuda, se levanto de un brinco con una sabana rodeándole el cuerpo, quedándose ahí parada, observando al chico, mientras trataba de calmarse y pensar que nada de eso estaba pasando, porque claramente se había acostado con él y eso para ella era inaceptable.

-Buenos días. La saludo Thomas, medio despierto al abrir un poco sus ojos y verla ahí plantada
-Hola Thomas. Le devolvió el saludo Mía, bastante seria
-¿Pasa algo?. Pregunto el chico contrariado, incorporándose en la cama
-¿Qué sucedió?
-Bueno ayer después de la cena, te invite aquí a mi casa y terminamos haciéndolo. Contesto Thomas con naturalidad y tranquilidad

Mía no se acordaba de nada, aunque ahora se arrepentía profundamente de haber aceptado esa cita aquella mañana. Nunca tuvo planes de acostarse con él, menos si no era en sus 5 sentidos, cosa que definitivamente no lo fue y se sentía bastante mal por todo eso.

-¿Estás bien?
-Thomas, ¿me emborrachaste?
-¿Qué?, no, tú te emborrachaste sola
-Si claro, yo casi no tomo licor. Hay ya sabía yo que serias una desgracia
-Mía…….
-Mía nada, yo ya me voy

Se puso su ropa rápidamente y salió de ahí casi corriendo, con las manos en su cabeza por el dolor que esta le producía. Capaz y hasta había ilusionado a Thomas y ella nunca pretendió algo asi, nunca…..

………………………………………………………………

Entro a la oficina de la agencia de modelos donde trabajaba, con desgano como venía haciéndolo desde hace días, exactamente desde que paso lo de Ringo, aun se encontraba dolida con todo eso y no tenía ganas de ni de trabajar, aunque fuera una obligación, razón del porque estaba ahí esa mañana.

-Buenos días Señorita Robinson. La saludo la secretaria de su jefa con una sonrisa amable
-Hola Emma, ¿mi portafolio ya está listo?
-Déjame y voy a ver
-Está bien

Se sentó en una de las sillas que había en la sala de espera, cerrando sus ojos momentos después para tratar de relajarse y olvidar todo lo que pasaba en su vida, no quería que por primera vez nadie la vieran con la sonrisa que siempre tenía en el rostro.
-Sarah……
-Richard, ¿Qué diablos haces aquí?. Le pregunto la chica pegando un brinco en la silla
-Vine a buscarte. Respondió Ringo un poco apenado
-Quiero hablar contigo
-Pero yo no. Dijo Sarah de mal humor, volviendo su mirada con los brazos cruzados

Ringo se acerco aun mas a ella, esperando a convencerla con su mirada de niño bueno. Sin embargo, la secretaria volvió a salir, haciendo que Sarah se levantara, recogiera su portafolio y saliera rápidamente con la intención de dejarlo atrás.

-Oh Sarah, no seas así
-Eres un descarado Richard
-Si quizás, pero te amo
-Mentiroso

Frustrado, por ver a su novia con ese comportamiento, la atrajo hacia a él para robarle un beso desesperado, que termino en una bofetada bastante fuerte.

-Aléjate de mi Richard
-No, no puedo alejarme, ¿entiendes?
-No, no entiendo
-Sarah, no quiero irme de gira así
-No me importa, de todos modos, las groupies con las que te metes te harán olvidar todo esto
-Sarah……..

Pero la chica no dejo que le dijera nada más, ya que se subió a su auto, con la intención de alejarse de él lo más que se podía, quien sabe hasta cuándo……..

……………………………………………………………………….

Las filmaciones de la película, estaban a pocas semanas se terminar, esto entusiasmando todavía mas a los chicos que se encontraban listos para comenzar una nueva rutina de trabajo ese día, esperanzados de que todo se pasara rápido.

-¿A dónde andabas?. Le pregunto John a Paul muy extrañado
-En ningún lado. Le contesto el chico muy nervioso
-Adiós Paulie. Se despidió coquetamente una chica que iba pasando al lado de los 2
-¿Es en serio?, parece que ya has aprendido de mi, ¿no es asi?
-Déjame en paz John

John comenzó a reír por lo “molesto” que se había puesto Paul de un momento a otro. Para nadie era una sorpresa lo que ellos hacían en sus camerinos a la hora, así que le parecía absurdo y gracioso que se pusiera así.

-¿Ringo no ha venido?. Les pregunto George mientras comía un emparedado
-No. Respondió Paul aun un poco molesto
-¿Y a este que le pasa?
-Nada, es solo que hoy no está humor
-Mal, ¿ no has visto a Ringo?. Le pregunto George a Mal Evans que justamente iba pasando cerca
-No George, no ha venido todavía
-Seguro le anda rogando a Sarah, escuche que lo termino. Comento John desinteresadamente
-Joder John, te has ganado el título del chismoso oficial del grupo. Le dijo Paul entre risas
-¿Qué?, solo lo escuche, hasta George ya lo sabe
-Si bueno…….. Espero que se reconcilien pronto

Pero por lo que vieron segundos después, eso no iba a pasar pronto ya que Ringo entro con cara de pocos amigos al lado de Brian que se lo había encontrado en la entrada. El pobre se veía desanimado, pero tenía que cumplir sus responsabilidades  y saber aparentar, o eso intentaba………

-¿Y esa cara?. Le pregunto John con una sonrisa burlona
-No te importa. Le respondió Ringo fastidiado
-Paul, ¿podemos hablar?. Le pregunto Brian al chico, algo impaciente
-Sí………

Salieron de la sala, igual de rápido que como entraron, Paul un poco intrigado por saber que quería hablar su manager con él, aunque al ver un hombre muy elegante unos pasos delante de donde estaban, comenzó a ya darse una idea.
-Paul, te presento a Harry Russell, es el abogado que va a ayudarte a ti y a Mía con todo lo que necesiten para el tema de la niña
-Claro, es un gusto Señor Russell
-El gusto es mío joven
-Después de la filmación te pondrás de acuerdo con él para una reunión con Mía, ¿entendido?
-Sí, entendido

Para Paul comenzar con eso ya era un tanto apresurado, pero la verdad es que al analizar mejor las cosas, terminar de una vez con todo ese asunto sería lo mejor, aunque muchas cosas irán a peligrar después…

………………………………………………………………………….

El color rojo, aun no se iba de sus mejillas, ni tampoco el enojo que sentía por lo que había ocurrido la noche anterior con Thomas, el mismo que ahora estaba en frente de ella, ignorándola al igual que ella lo hacía.

-Thomas, Mía, ¿puedo hablar con ustedes?. Les pregunto su jefe en la entrada de la sala
-Si Señor Alrigde, ya voy. Le contesto Mía, incomoda de saber que ahora debía encaminarse con el chico a la oficina de su jefe

No obstante, pudieron llegar tranquilamente, sin cruzar ni una sola palabra  o mirada en el camino. Y no porque Thomas estuviera molesto como ella, sino que no quería ganarse más el desprecio de la chica si insistía como siempre.
-Y bien, supongo que se preguntaran porque los llame
-Pues……Comenzó a decir Mía dudosa, hasta que el chico la interrumpió
-Para reprendernos tal vez, siempre me llama a mí para eso
 -Pero a mí no. Le contesto Mía con una sonrisa falsa
-No Thomas, no los llame para reprenderlos o algo así, sino para darles un trabajo importante
-¿Qué cosa?. Preguntaron ambos al unisonó
-Quiero que acompañen a la periodista Robins a hacer un artículo al palacio de Buckingham

Los 2 se quedaron mirando a su jefe incrédulos con todo eso, solo los mejores fotógrafos trabajaban en esa clase de artículos para el periódico y ellos la verdad que no se consideraban los mejores del lugar.

-¿Por qué me miran con esa cara?, es verdad, en unos 3 días será, tendrán que tomarle unas fotos al lugar y a la familia real también
-¿La familia real?. Le pregunto Mía aun mas incrédula
-Si Señorita Robinson, a la familia real
-Suena bien. Dijo Thomas, tratando de parecer el ser más calmado de la tierra
-Si hacen bien su trabajo, tendrán buenas recompensas, ¿entienden?
-Por supuesto

No obstante, trabajar junto a Thomas un día entero, no le sería nada fácil a Mía que al salir nuevamente de la oficina de su jefe, con paso rápido, se vio alcanzada por Thomas, que se puso en frente de ella para taparle el camino.
-Con permiso por favor
-No hasta que me digas porque me estas odiando tanto
-No seas tan dramático Thomas, solo estoy enojada
 -Yo no te emborrache, ambos lo hicimos
-Aja
-Mía, es en serio
-Pues me arrepiento profundamente y si me vuelves a tocar le dijo al Señor Alrigde que me acosas
-Es solo que………..
-Nada Thomas, se acabo este jueguito, tu y yo solo somos compañeros de trabajo así que déjame en paz

Se alejo de él con paso decidido apenas le termino de decir eso ultimo, dejando al chico ahí plantado, con la mirada baja. El simplemente no hacia todo eso para acosarla, sino por algo más que ella no le permitía expresar todavía.

……………………………………………………………………

Victoria, se sentó en el sillón, un poco aburrida de estar ahí encerrada casi todo el día, sin muchas cosas que hacer, Isabelle era tan tranquila que casi nunca molestaba, quitándole bastante trabajo de encima, aunque la verdad era que ser su niñera le estaba agradando más que antes, porque a pesar de que ya varias cosas que jamás pensó que sucederían, sucedieron apenas comenzó a trabajar ahí, al fin tenía el dinero que necesitaba para la universidad. No obstante, después de unos minutos en los que se dedico  a encender el televisor, escucho el timbre sonar un par de veces, preguntándose de inmediato quien seria a esas horas ya que no esperaba ninguna visita

-Hola Victoria. Saludo George con una gran sonrisa
-Oh Hola George, no te esperaba
-Ya se, de nuevo vine sin avisar. Contesto el chico, algo avergonzado
-No te preocupes, pasa. Le dijo Victoria con la misma sonrisa

Desde hace días que George venía haciendo lo mismo, cada vez con más frecuencia, eso extrañando un poco a la chica que la verdad le parecía muy raro que él estuviera llegando cuando Sarah o Mía no estaban cerca.

-Hice unas galletas para Isa que sobraron, ¿quieres una?
-Me encantaría
-¿Y venias para algo en especial?. Le pregunto la chica después de ir a la cocina y salir con una bandeja con galletas hasta la sala
-Pues, salí temprano de la filmación y pensé: ¿Por qué no ir a visitar a Vicky?
-Ya veo. Respondió Victoria un tanto incomoda
-Espero que mis visitas no te traigan problemas
-No, no lo creo
-Bien, porque no me gustaría que Mía te despidiera, eres una buena niñera
-Gracias George

Se quedo mirando a George comer sin parar, hasta que dejo la bandeja limpia. Al parecer tenía mucho apetito y le habían gustado las galletas que ella misma hizo, esto último complaciéndola bastante.

-Eres buena cocinera, jamás había probado unas galletas tan buenas
-Mi madre me enseño a hacerla cuando era niña
-Que bien, de verdad están muy buenas

Victoria le iba a contestar, hasta que escucho la puerta principal abrirse y a Sarah entrar casi corriendo con Ringo detrás y se pusieran a discutir en frente de ambos, que al parecer no se habian hecho notar.

-Te dije que me dejaras en paz Richard
-Pero no puedo Sarah, cometí un error pero eso se acabo, dame una segunda oportunidad
-Que no, no, me traicionaste y eso jamás se lo he perdonado a alguien

George y Victoria miraban la escena confundidos, no entendían muy bien sobre que discutían así que se quedaron en silencio escuchando, un poco incómodos, hasta que Sarah volvió a ver hacia el frente inconscientemente y los vio ahí sentados.

-¿Qué hacen ustedes 2 ahí sentados?. Les pregunto la chica molesta
-Yo…….. Pues nosotros. Trataba de explicarle Victoria, todavía mas incomoda
-Vine a visitar a Victoria, ¿algún problema?. Le pregunto George, levantándose del sillón
-No, pero hubieran avisado que estaban ahí. Mascullo Sarah muy enojada
-Sarah, cálmate, ¿sí?
-No Richard, no me calmo. George llévatelo de aquí ahora mismo
-Vamos Ringo, deja que se le pase todo. Le dijo George a su amigo, empujándolo un poco hacia la salida

Cuando se fueron, Sarah volvió a ver a Victoria con el ceño fruncido, hasta que partió a su habitación y se encerró ahí sin decir nada. Victoria solo esperaba que esas visitas que le hacía George Harrison, en serio no llegaran a ser ningún problema, porque sino su vida estaría arruinada otra vez…..

…………………………………………………………………………..

Mía ahora con mejor humor, después de que le pagaran su salario, se encamino a una tienda cercana a su casa, con la intención de comprarse un hermoso vestido que había visto días atrás. Por lo menos ir de compras la distraería del asunto con Thomas y lo que paso la noche anterior.

Se metió al vestidor para medírselo después de que la dependienta se lo llevara, esperaba que le quedara bien, a veces no le gustaba su cuerpo, ni sus pechos un poco voluptuosos que no permitían que usara mucha ropa que quería, así que algo insegura salió de allí para verse por un espejo grande que había afuera, sin ni siquiera notar quien estaba dispuesta a hacer lo mismo cuando se encamino hacia allí.

-Mía, que sorpresa verte por aquí. Le dijo Jane con mucho entusiasmo cuando se encontraron de frente
-Ah hola, si que sorpresa. Le contesto Mia, con una media sonrisa
-¿Te acuerdas de mi verdad?, soy Jane, Jane Asher la novia de Paul
-Si, por supuesto que me acuerdo de ti Jane, ¿Cómo estás?
-Muy bien
-¿Y la niña?, no sabes lo entusiasmada que estoy por conocerla

¿Niña? Acaso Jane sabia la existencia de Isabelle, bueno Paul tenía el derecho de decírselo, ¿pero tan rápido?. No le gustaba mucho nada de eso, pero ahora que podía hacer si la chica era simpática y la tenía en frente de ella.

-Está bien, no sabía que Paul te había contado ya
-Sí, me lo conto poco después de que se dio cuenta
-Ahh, espero que no afecte su relación, yo no quería contarle nada
-Tranquila Mía, ya paso y me gusta que Paul ya sepa, tranquila que todo va a seguir normal, en serio
-Eso espero, no me gustaría que terminaran por Isabelle
-Eso no va a pasar, ahora, espero que Paul me la presente muy pronto
-Sí, ojala…….
-Me debo ir sabes, fue un gusto en verte
-Igualmente………

La vio alejarse, hasta que salió de la tienda y pudo borrar esa sonrisa falsa que venía haciendo todo el día. Jane le caía bien, un poco la verdad, le era raro conocer a una novia de Paul y hablar con ella, sobre todo porque Jane le parecía más bonita que ella misma y eso le daba un poco de celos. Sin embargo, después de verse unos minutos por el espejo, escucho All My Loving de fondo, la habian puesto en la radio nuevamente y sonriendo recordó la vez que Paul le dijo: Aunque tenga muchos amores en mi vida, tú siempre serás la primera y la más importante. 

sábado, 2 de febrero de 2013

Capitulo 18


Tiro la caja y su contenido a la pared con todas sus fuerzas, a la vez que unas lágrimas comenzaban a escapar de sus ojos. Le acababan de romper el corazón y lo menos que podía hacer era eso….

-Sarah, ¿pero que fue eso?. Le pregunto su hermana sobresaltada después de que el ruido del golpe la despertara
-Mía, tenías razón
-¿De qué hablas?, ¿Por qué lloras?
-Richard, me traiciono. Le respondió Sarah sollozando
-¿Qué?
-Me fue infiel, eso

Mía se quedo ahí sin poder moverse, lo que su hermana le acaba de decir le parecía imposible, aunque tampoco le sorprendía ya que  a veces sentía que algo así ya había pasado. Los Beatles eran muy famosos, miles de chicas querían estar con ellos y obvio se tentarían la mayoría de las veces.

-Me han mandado esto. Le dijo Sarah recogiendo la fotografía del suelo para enseñársela
-¿Es una broma?. Le pregunto Mía al verla frente a sus ojos
-No, no lo es. Respondió Sarah muy decepcionada
-Demonios, ¿y ahora?
-No lo sé, al parecer fue en Miami, hace poco
-Lo voy a matar. Mascullo Mía muy enojada
-No, no hagas tonterías, yo hablare con el
-¿Y cuándo?
-Temprano en la mañana, le pediré explicaciones
-Oh Sarah, yo no quería que salieras lastimada de esa relación y mira ahora. Le dijo Mía abrazándola

La chica comenzó a sollozar en los brazos de su hermana, hasta que Mía la llevo a acostarse y odiaba que todo eso estuviera ocurriendo. Sarah se veía tan feliz con él, todo parecía tan perfecto y ahora la relación parecía desmoronarse de un momento a otro.

………………………………………………………………………

A la mañana siguiente, Paul abrió los ojos poco a poco, encontrándose con Jane de frente, durmió con él y aunque los padres de la chica no lo permitían, a veces lo hacían a escondidas. Sus ojos cerrados y respiración profunda le confirmaban que estaba profundamente dormida, así que decidió quedarse ahí quieto observándola hasta que despertara, mientras muchas cosas pasaban por su mente, algunas vinculadas a su ahora titulo de padre y a las consecuencias que vendrían con eso, empezando por la reacción de Brian y su padre, seguro se molestarían mucho con esa noticia, de seguro hasta Mía seria juzgada de una manera que jamás permitiría, así que ahí mismo se prometió defenderla siempre y estar a su lado cuando les dijera la noticia a los que faltaban por saberla.

-Paul. Musito Jane aun con los ojos cerrados mientras se daba vuelta
-Buenos días cariño
-¿Qué horas son?. Pregunto la chica, despertando totalmente
-Las 6am. Contesto Paul observando el reloj que tenía en su mesa de noche
-¿Despertaste primero que yo?
-Si, sorprendente, ¿no es así?
-Pensé que te despertarías un poco tarde como siempre. Le dijo Jane dándole un beso en la mejilla
-No pude dormir mucho. Replico Paul, tapándose la cara con su almohada
-¿Y eso?. Le pregunto Jane preocupada
-He estado pensando, cosas. Le respondió Paul incorporándose para ya levantarse

No le quiso preguntar más, Jane sabía que tipo de cosas se encontraba pensando su novio y prefería no molestarlo más. Paul definitivamente estaría enfrentando mucha presión de ahora en adelante……..

……………………………………………………………….

John comía en silencio, a la vez que volvía a ver a Cyn disimuladamente la mayoría del tiempo. Se encontraba molesta con el por lo que había hecho y no le hablaba para nada.

-¿Vas a seguirme haciéndome la ley del hielo toda la vida?. Le pregunto John rompiendo el silencio que había en la mesa

Cyn se quedo callada, viendo a su hijo terminar su desayuno, sin intenciones de responderle a su esposo. No le hablaría hasta que por lo menos el pidiera una disculpa.

-Cyn, por favor, no seas tan exagerada

Cynthia se levanto de la mesa, todavía ignorándolo, dispuesta a recoger los platos para llevarlos a la cocina. No pensaba que era exagerada, así que el descaro de John le molestaba todavía más.

-¿Vas a dejar de hablarme toda la vida o no?. Le volvió a preguntar John, jalándola del brazo hacia el después de que se levantara y la siguiera
-Ya basta John, actuaste mal y lo sabes así que tengo derecho a enojarme contigo el tiempo que sea. Le respondió la chica de mala gana
-Sí, sí, ya sé que tal vez hice mal pero tampoco tienes que ignorarme tanto
-Ve y pídele una disculpa a Mía y Paul y luego veremos
-No, yo no voy a pedirle una disculpa a nadie
-Entonces déjame ir y aguántate

Lanzo un bufido de fastidio, mientras veía a Cyn alejarse y golpeaba con el pie una mesa que estaba a su lado. Ahora resulta que hasta era víctima de chantajees, por causa de algo que según él, tampoco era el culpable al 100%

………………………………………………………………….

Sarah entro algo calmada al edificio donde vivía Ringo, muy temprano en la mañana, con la caja que l habian mandado en las manos. No tenía suficientes pruebas para culparlo de una infidelidad, así que le sacaría la verdad fuera como fuera.

-Cariño, no te esperaba. Le dijo Ringo apenas abrió la puerta y entro de inmediato
-Necesitamos hablar
-¿Pasa algo?
-Uffff Richard, ni te imaginas cuantas cosas pasan

Ringo frunció el ceño, preocupado, por cómo se encontraba la chica, se notaba que estaba molesta, muy molesta y primero debía tranquilizarla un poco.

-A ver siéntate y respira profundo, es muy temprano para que andes con esa actitud
-¿Cuál actitud?, ¿no crees que debería de estar molesta por esto que me mandaron anoche?. Le pregunto la chica histérica, tirándole la caja en la cara
-¿Pero qué demonios te sucede?, casi me golpeas
-Ojala te hubiera golpeado

Al volver a ver las cosas que cayeron de la caja, tiradas en el suelo, Ringo las junto de inmediato y comenzó a verlas, abriendo los ojos como platos al instante, a la vez que comenzaba a sentir mucho coraje.

-¿Quién te mando esto?. Le pregunto el chico, igual de enojado que ella
-No sé, cuando me dejaste en mi casa en la noche, el guarda de la entrada me lo dio
-¿No te dijo quien fue?
-No, me dijo que fue un hombre que desconocía y que tampoco se identifico

Ringo, respiro profundo, mientras se sentaba en el sillón y cerraba los ojos. Jamás pensó que lo que había pasado aquella noche, cuando andaba de gira con la banda por los Estados Unidos, volvería de un momento a otro e hiciera que su relación peligrara.

-¿Te acostaste con ella?. Le pregunto Sarah a punto de llorar, a la vez que se sentaba en la mesa que estaba en frente de el
-¿Qué quieras que te diga Sarah?, en las giras no es lo mismo, nada es lo mismo
-¿Qué me estas queriendo decir con eso?
-No quiero mentirte, si, me acosté con ella, pero solo era un juego, no siento nada por ella

Sarah se levanto de un brinco y salió corriendo de ahí, llorando cada vez más. Su corazón se rompía a pedazos, sus sospechas de infidelidades en las giras ahora eran confirmadas y lo que más temía se había cumplido como una pesadilla que se vuelve realidad……………….

……………………………………………………………………………….

Tomaba su café matutino, en la ventana, viendo los autos pasar en la calle, como en cámara lenta. Su hora de ir a trabajar no llegaba aun y hasta que no lo hiciera, lo despreocupada que era muchas veces, se apoderaba de su mente de nuevo. Eso hasta que el timbre la interrumpió y un poco molesta fue a ver quién era a esas horas.

-Buenos días muñeca. La saludo Thomas con una gran sonrisas
-Thom, no te esperaba
-Lo sé, pero apenas me desperté pensé, ¿Por qué no llevar al trabajo a Mía?, de todos modos, vivimos cerca
-No hacía falta, el chofer de mi hermana siempre me lleva. Contesto Mía, haciéndolo pasar
-No creo que le moleste, ¿o sí?
-No, para nada. Contesto Mía, desinteresada

Thomas la siguió hasta la cocina, con una sonrisa juguetona, le encantaba molestarla un poco, en realidad, le encantaba verla enojada porque se veía más bonita, algo que hasta ahora ella no sabía.

-¿Qué se hizo Isabelle?
-Todavía durmiendo, la niñera debe de venir en camino
-Sabes, estaba pensando en ir a cenar a algún lado una noche de estas, ¿Qué tal si vienes conmigo?
-¿Es una cita acaso?. Le pregunto Mía, mirándolo con una media sonrisa
-Llámalo como quieras, ¿acepas o no?
 -Lo pensare

Thomas comenzó a reír, por la respuesta de la chica, siempre le decía eso, así que tampoco estaba muy sorprendido. No obstante, cuando Mía le quiso decir algo más, el teléfono los interrumpió, logrando que ella fuera a atender y dejara a Thomas en la cocina todavía riendo.

 -Diga
-Hola Mía
-Ah hola Paul. Saludo la chica, haciendo una gran, gran sonrisa
-Te llamaba para ver si podía llegar hoy a la empresa de mi manager, en la tarde, después del trabajo
-¿Y para que tendría que ir?. Pregunto Mía intrigada
-Quiero hablar con él sobre el asunto de Isabelle y necesito que estés ahí
-¿Vas a contarle todo?
-Sí, quiero contarle todo, si se entera de una tercera persona va a ser peor
-Claro, si entiendo, entonces nos vemos a las 4:30, ¿te parece bien?
-Sí, ¿necesitas que te diga  la dirección?
-Si por favor

Después de apuntar en su agenda la dirección exacta, vio a Thomas acercársele con cara de bueno. Mía ya había tardado un poco hablando con Paul por lo que decidió a ir a ver qué estaba haciendo.

-¿Entonces?, ¿aceptar ir a cenar conmigo o no?
-Está bien Thomas acepto

……………………………………………………………………………

Victoria, llego apresurada a la calle donde vivía Mía, entrando al edificio un poco distraía, tanto que ni siquiera noto cuando al entrar al elevador, vio a Ringo y George acercarse corriendo, apenas dando tiempo a que se vieran ya que el elevador estaba a punto de cerrar las puertas. Sin embargo, justo antes de que esto sucediera, Victoria logro mirar a los ojos a George y saludarlo con la mano, mientras él hacía lo mismo con una sonrisa tímida y ella se sonrojaba. Habian ido a buscar a Sarah, pero aunque ella todavía no estaba ahí, si lo estaba Vicky, algo que para George fue lo que mejor le pudo alegrar la mañana, ya que esa chica le estaba agradando cada vez mas.

-¿Qué fue eso?. Le pregunto Ringo, esperando impaciente a que el elevador bajara de nuevo
-Nada. Le respondió George, volviendo su mirada avergonzado
-Vamos, te gusta esa chica, ¿no es así?
-Mira el elevador ya llego. Le dijo George entrando inmediatamente

No le apetecía hablar sobre eso con sus amigos, no todavía, sobre todo porque Vicky era diferente a las chicas que el había conocido antes y no quería hacerse ilusiones con nadie……….. No todavía.

…………………………………………………………………………

Horas después, ya en la tarde, justamente cuando el reloj de pulsera que siempre llevaba Mía, marco las 4:30, la chica llego a la dirección que le había dado Paul, puntual. Nerviosa, llego al piso donde estaba la oficina de Brian y se encontró con el chico ahí sentado en una silla, un poco nervioso, mientras se mordía las uñas.
-Hola Paul. Saludo la chica, sentándose a su lado
-Qué bueno que ya llegaste.
-Soy muy puntual
-Ya lo sé. Contesto Paul casi en un susurro

La secretaria de Brian, les informo que pasaran ya después de que un hombre trajeado saliera del despacho. Los 2 parecían alumnos enviados a la dirección de su escuela, esperando un fuerte castigo, pero se tranquilizaron un poco cuando entraron y se sentaron en frente del escritorio.

-Hola Brian
-Hola Paul, ¿y bueno para que urgían en verme?
-Creo que no nos han presentado, soy Mía Robinson. Le dijo la chica, muy amable
-Así que tu eres la hermana de Sarah, es un gusto en conocerla
-Brian, Mía y yo tenemos algo que decirte

Los 3 se quedaron en silencio, Brian mirándolos con un poco de intriga, a la misma vez que esperaba que no fuera algo malo lo que tuvieran que decir, sobre todo, aunque tampoco se esperaba algo así de Paul.

-¿Qué sucede?. Pregunto el hombre, con el ceño fruncido
-Brian yo y Mía…….
-¿Qué sucede Paul?
-Hace poco me entere de algo. Le contesto Paul bajando la mirada
-¿Qué cosa?
-Señor Epstein, yo tengo una hija con Paul. Le respondió Mía, yendo directamente al grano

Brian frunció aun más el ceño y volvió a ver a Paul, que mantenía la mirada baja, esperando el regaño de su vida o algo peor. Mía sin embargo, también volvió a ver a Paul, agarrándole su mano para tranquilizarlo un poco.

-¿Eso es cierto Paul?
-Si, Respondió el chico, asintiendo
-¿Cómo paso?
-Fue hace mucho tiempo, ni siquiera es su culpa, yo no le dije nada. Le explico Mía, agarrándole la mano aun mas fuerte a Paul
-No puedo creerlo, estoy muy decepcionado de ti Paul, esperaba algo así de John, pero de ti nunca
 -Lo siento
-No lo sientas, ya está hecho y tenemos que resolverlo
-Éramos muy jóvenes, alocados e inmaduros y fue algo del momento. Le dijo Mía a Brian, muy apenada
¿Hace cuanto fue?
-Hace 2 años. Le respondió Paul, al fin mirándolo a los ojos

Brian se levanto de su asiento, bufando, mientras les daba la espalda y miraba por la ventana muy preocupado. Si la prensa se daba cuenta de eso, la reputación de los Beatles se terminaría de arruinar y eso no podía pasar.

-La niña no tiene la culpa de nada, pero tampoco puedo arriesgarme. Les dijo Brian, sentándose de nuevo
-¿Qué vas a hacer?. Le pregunto Paul parándose de su asiento
-Nada, no podemos hacer nada, no puedo alejar a la niña de ti o viceversa
-¿Entonces?, yo no quiero causar problemas. Le dijo Mía, poniendo las manos en su rostro
-Contaremos todo dentro de un buen tiempo, no sé cuánto, a como puede ser un año pueden ser 3 meses, los chicos se van de gira pronto, una gira mundial y si la gente se da cuenta de eso…………. Bueno, no quiero imaginarme lo que iría a pasar
-Ni siquiera teníamos planeado eso. Le contesto Paul, ya más tranquilo
-Bien, entonces contactare a los abogados, al tribunal para que en lo demas se hagan cargo ustedes solos y si en el proceso los fans se enteran, no quiero ni pensarlo mejor……..

Los 2 se quedaron solos casi de inmediato, cuando Brian salió de su oficina y los dejo ahí, más preocupados que antes. Brian estaba molesto con todo eso, igual que decepcionado y no quería verlos más…….

-Espero que algún día me perdones Paul. Le dijo Mía, todavía sentada y con las manos en su rostro
-Tú ya estas perdonada Mía, aunque si hubiera pensado aquella vez cuando te vi en la entrada de la escuela que todo esto iba a pasar, no me hubiera acercado. Contesto Paul, saliendo de inmediato.

………………………………………………………………………..

Sarah, no había llegado a su casa en todo el día, quería estar lejos de todos y todos, así que después de subirse a un auto y decirle al chofer que la llevara al lugar más lejos de la ciudad, ahí estaba en un parque abandonado en un lugar que no conocía y en el que nunca había estado. Ni siquiera tenía más lagrimas para derramar, pero el dolor aun estaba ahí y la frustración también, ya que después de que le fuera tan mal en el amor y encontrara a Ringo, pensó que nunca más iba a sufrir por alguien y se había equivocado porque de nuevo se encontraba perdiendo a alguien más………… 

lunes, 28 de enero de 2013

Capitulo 17


Mía entro al lugar, apresurada, queriendo encontrarse con John directamente. Le iba a dar su merecido por chismoso, aunque su hermana y hasta Cyn que también venia con ellas, trataban de calmarla, mientras caminaban detrás suyo.

-Mía, ¿Qué vas a hacerle?. Le preguntaba Cyn asustada
-No es de tu incumbencia. Le contesto la chica, furiosa
-No hagas estupideces, vas a armar un escándalo. Le decía su hermana, preocupada
-No te metas Sarah, ustedes bien saben que el cabron de Lennon se lo merece

Al llegar a los camerinos de los chicos, Mía entro sin tocar y comenzó a buscar a John con la mirada, frente a un Ringo atónito y un George y Paul confundidos. Por fortuna para ella, no tuvo que esforzarse mucho en su búsqueda, ya que John salió del baño momentos después, viendo al instante como Mía iba hacia él y luego le daba una fuerte bofetada, reaccionando inmediatamente al levantarle la mano y tratar de devolvérsela…….

-Ni te atrevas John. Le dijo Paul interponiéndose entre los 2 apenas vio que John le iba a pegar a la chica
-Maldito chismoso, has arruinado mi vida. Le  grito Mía a John, tratando de tirársele encima para pegarle otra vez
-Mía por favor, cálmate. Trataba de decirle su hermana, muy avergonzada por semejante escena
-¿Chismoso yo?, por lo menos no soy un mentiroso. Grito John, enfurecido al igual que ella
-Le dijiste a Paul la verdad, se suponía que no debía de saberlo todavía, lo has arruinado todo. Contesto Mía, soltando unas lagrimas
-Ya basta los 2. Mascullo Paul histérico, tratando de terminar la discusión absurda que tenían. – Mía vamos, tu y yo tenemos que hablar

La saco de ahí, mientras la jalaba del brazo y ella trataba de soltarse, todavía no había acabado con John según ella.

-¿Cómo te atrev…………….
-Shhh cállate,  ¿quieres?. Le dijo Paul, poniendo su dedo en los labios de la chica para que no dijera nada más en ese estado
-No, no me callo. Voy a matarlo, juro que lo voy a matar Paul. Respondió Mía, sentándose en una silla que estaba en el cuarto donde Paul acababa de encerrarla con el
-No tú no vas a hacer nada, tienes que tranquilizarte Mía
-Odio los chismosos y John es uno de ellos
-Mira el lado positivo, ya se la verdad, ya no tienes que pasar con esa carga en los hombros mas tiempo. John te ayudo de cierta forma
-Tú ni siquiera me crees. Le dijo Mía, comenzando a llorar
-Oye, no llores. Yo si te creo. Le contesto Paul, poniéndose de rodillas frente a ella
-Ayer no me creías, ¿Por qué ahora sí?
-Discúlpame, te trate muy mal, dije cosas que no debí decir
-¿Por qué ahora si me crees Paul?. Volvió a preguntar la chica, contrariada

Paul den vez de responderle, se acerco a ella para abrazarla fuertemente, a la vez que Mía comenzaba a llorar otra vez y el comenzaba a tranquilizarla, acariciándole la cabeza.

-Ahora te creo, porque lo siento en mi corazón. Le dijo Paul por fin, casi en un susurro inaudible
-No entiendo. Contesto Mía, separándose de el lentamente
-Anoche, pensándolo mejor, descubrí que Isabelle si es mi hija, tienes razón, todo concuerda con lo que paso aquella noche y la verdad es que ella se parece mucho a mi
-Son idénticos. Le dijo Mía, finalmente riendo
-Me gustan los niños, pero jamás pensé o tenía planeado ser padre a esta edad, por eso reaccione de esa manera. Lo siento
-No Paul, tu perdóname a mí, yo debí de decírtelo, pero no pude……..
-¿Por qué no?, yo hubiera aceptado y me hubiera hecho responsable
-Pensaba que era mi culpa y tampoco quería arruinar tu sueño, ni el mío. Los 2 teníamos caminos diferentes
-La culpa es de los 2 y aun así no es tan tarde, me hare responsable de Isabelle, le voy a dar mi apellido y te voy a ayudar económicamente
-No Paul……
-Shhh, tienes que aceptar, ¿entiendes?. Debo hacerme cargo también
-Pero va a afectar tu carrera y yo no quiero
-No va a afectar nada, podemos mantenerlo en secreto un tiempo como lo hicieron John y Cyn con Julian
-¿Y si lo descubren?, ¿Qué va a pasar?, tengo miedo
-No, no tengas miedo, ni pienses en eso. Piensa solo en Isabelle, en su bienestar, yo te voy a ayudar en todo, iré a verla cuando tenga tiempo y estoy seguro que a Jane le caerá muy bien la niña. Todo estará bien
-Siempre has sido tan bueno conmigo
-Eres la mujer que ame mucho una vez, es lo que menos puedo hacer.

Mía le dedico una sonrisa, a la vez que ella era ahora la que lo abrazaba, esta vez feliz de que todo se estuviera resolviendo y Paul aceptara todo. Aunque le fuera un poco raro, escuchar, que la amo y no la ama como tantas veces se lo dijo alguna vez…..

………………………………………………………………………………….

Su amiga estaba sorprendida de escuchar todo eso, con solo saber que ya había conocido a los Beatles en su trabajo, hasta  ya quería saber más, sobre todo cuando le conto que George la llevo a su departamento la noche anterior.

-Y, ¿Cómo es?
-Oh Layla, ya te dije, es agradable. Le contesto Victoria, ya cansada de escuchar a su amiga solo preguntarle sobre esas cosas
-Y guapo, ¿no es así?
-Pensé que no te gustaban los Beatles
-No me gustan, pero admito que son guapos, muy guapos

Victoria la miro con desagrado y siguió comiendo las galletas que hacía poco había ordenado en la cafetería donde se cito con Layla, mientras cuidaba a Isabelle, que estaba en frente suyo también comiendo una galleta.
-Veo que no me vas a decir nada más
-No hay nada más que hablar Layla. Le dijo la chica con la boca llena
-¿Te gusta?, si te gusta George Harrison. Vicky, te conozco desde hace mucho y se te nota
-No me molestes y no, no me gusta
-¿Y por qué no?, si es atractivo, famoso y millonario. Es el hombre perfecto
-Eso no debería de ser lo importante en un hombre
-Pero si lo principal
-Tampoco

Victoria siguió evitando el tema el resto del rato que estuvieron ahí “conversando”, se le hacía muy incomodo ese tema, George le parecía interesante, un chico diferente al resto que había conocido, pero en serio no le gustaba, ni tampoco su fama.

-Pronto caerás Vicky. Le grito Layla en broma, cuando salieron de la cafetería y se fueron en direcciones opuestas

…………………………………………………………….

 Todos estaban todavía reunidos en el camerino, tratando de entender lo que pasaba ya que para George y Ringo era imposible que Paul fuera el padre de esa niña. John se encontraba con su mejilla roja, fumando un cigarrillo algo lejos de los demas, ignorando la conversación, a la vez que Cyn se sentaba a su lado y lo miraba preocupada.

-¿Dónde lo descubriste John?. Le pregunto la chica sorprendida
-Una carta, registre tus cosas un día y ahí estaba y la leí. Le respondió John sinceramente, ahora más tranquilo
-¿Por qué lo hiciste?, yo no hago eso con tus cosas
-Ya se Cyn, pero estaba intrigado. ¿Has visto a esa niña?, no tiene nada de Mía
-Pues sí, se parece mucho a Paul, pero no era para que llegaras a ese extremo

Sarah se levanto de  donde estaba sentada y se acerco a John, para obligarlo a que se disculpara con Mía, sabia muy bien que a él le sería difícil hacer una cosa de esas, pero si no le apetecía, entonces lo obligaría.

-Ya que eres tan entrometido con las cosas de tu esposa, espero que también tengas el coraje para pedirle disculpas a mi hermana
-Yo no debo pedirle disculpas a nadie, se lo merecía. Le contesto John con el ceño fruncido
-Claro que no, si no le conto nada a Paul fue para proteger a Isabelle y hasta a el mismo
-Lo pensare……

Indignada con el comportamiento de John, se dio media vuelta, dispuesta a salir de ahí para no verle la cara más. Ringo al verla irse, la siguió, un poco preocupado con toda esa situación.

-Hey, espera Sarah
-Déjame, quiero estar sola. Refunfuño la chica, sin parar de caminar
-Oye, tranquilízate cariño. Ya sabes cómo es John, no le hagas caso. Le dijo Ringo, parándose en frente de ella para tratar de calmarla
-Ojala fuera tan fácil, pero no me sorprende, siempre ha sido un bastardo
-Ya le pedirá disculpas a Mía, no creo que pronto, pero si algún día
-Discúlpame, no quería que supieran de todo ese embrollo de esa manera
-No te preocupes, aunque debo admitir que estoy bastante sorprendido con todo eso
-Ya ves, todo es bastante complicado
-Cuando Brian se entere……..Mascullo Ringo, todavía mas preocupado
-Yo se que Mía no permitirá que el haga algo contra Paul
-No le hará nada, pero si le dará el regaño de su vida
-Espero que no. Musito Sarah, viendo la puerta que daba hacia la habitación donde estaban Paul y su hermana
-Sabes, pensaba que después de salir de aquí podíamos ir a algún lado
-Me gusta la idea. Le contesto Sarah con una gran sonrisa
-Creo que tenemos que despejar nuestras mentes aunque sea un rato pequeño

La chica sonrió por el último comentario de su novio, antes de agarrarlo de la mano y volver al camerino. La verdad es que el tenia razón y debía empezar por no mortificarse más con John o algo relacionado a ese tema.

……………………………………………………………………..

Las cosas habian quedado bien con Paul, mejor de lo que pensaba y ahora después de ir a trabajar unas cuantas horas, estaba ahí en el departamento de su hermana, junto con su hija, esperándolo. Le había dicho que llegaría esa tarde para ver a la niña y aunque se sentía un poco nerviosa por eso, también estaba muy ansiosa ya que seria el primer encuentro de la niña y Paul como padre e hija.

-No te ensucies y pórtate bien. Le dijo Mía a la niña, mientras le ponía un vestido que le compro hace poco
-No me gusta. Se quejo Isabelle, por lo incomoda que se sentía con eso puesto
-¿Cómo no?, pero mira qué bonito que es y te ves hermosa
-Noooo. Exclamo la niña, un poco enojada
-No te pongas así, por favor. Apenas la visita se vaya, te lo quitare
-Está bien. Le contesto la niña bajando la mirada

En esos momentos, apenas la termino de vestir, el timbre sonó, sobresalto a las 2, que se dirigieron a la puerta muy calmadas para ver de quien se trataba, aunque ya Mía lo sospechaba.

-Paul. Exclamo la chica muy feliz apenas vio que era él. – Has venido ya, que puntual-
-Siempre soy puntual, ¿Cómo estás?. Le pregunto el chico entrando al lugar, un poco nervioso
-Muy bien. Respondió la chica, observando cómo su hija se les quedaba viendo con una sonrisa traviesa

Paul rio por la sonrisa de la niña y se acerco a ella, agachándose para ponerse a su nivel. Isabelle se le quedo mirando ahora seria, pero tranquila, cosa otra vez que sorprendió bastante a Mía, ya que por lo general Isabelle corría hacia ella cuando un extraño se le ponía en frente.

-Hola Isabelle, ¿me recuerdas?
-Sí, hola. Le respondió la niña a Paul, sonriendo otra vez
-Es un gusto verte de nuevo, te ves muy hermosa con ese vestido
-Gracias. Contesto Isabelle, muy tímida
Paul la alzo para darle un fuerte abrazo, mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y le daba un beso a la niña en la mejilla. Era su hija, lo podía sentir, a la vez que se arrepentía muchísimo de haberla rechazado el día anterior, ya que le parecía la niña mas buena y dulce del mundo.

-Jamás la había visto tan calmada con un extraño. Le dijo Mía al chico con una media sonrisa
-¿En serio?, entonces soy afortunado. Le contesto Paul, riendo un poco
-¿Ya la viste mejor?, tiene tus ojos
-Sí, ya los vi, es extraño
-Creo que eso lo comprobaría más que una prueba de sangre
-Sí, estoy de acuerdo. Le dijo Paul, bajando a la niña de nuevo al suelo
-Ven, vamos. Le dijo Isabelle a Paul, mientras le jalaba uno de los dedos de su mano
-¿A dónde?. Le pregunto el intrigado
-Vamos. Insistió la niña, lográndolo esta vez ya que Paul comenzó a seguirla a su habitación.

Paul se sentó en la cama, mientras la veía sacar una caja, adornada con abalorios, ahí tenia guardadas sus muñecas por lo que vio poco después, a la vez que escuchaba la risa de Mía desde la puerta.

-¿Pasa algo?. Le pregunto Paul extrañado
-Quiere jugar contigo a las muñecas. Le respondió ella, otra vez riendo
-¿Y eso qué?. Pregunto otra vez Paul. – Si es así, jugare de eso con ella, no le veo ningún problema-
-Perfecto, entonces los dejo solos. Le dijo la chica cerrando la puerta enseguida

El resto de la tarde y parte de la noche, Paul y la niña se mantuvieron ahí jugando de muchas cosas. A Paul le encantaba jugar con niños pequeños y no quería desaprovechar la oportunidad de hacerlo con su hija un buen rato, de todos modos, así compensaría todo el tiempo que estuvo ausente. No obstante, apenas el reloj marco las 7:30, a la niña le dio sueño y el mismo fue a acostarla y esperar a que se durmiera, todo ese rato sin verse interrumpido por nadie, mucho menos por Mía que se dedico a hacer cosas de su trabajo y ahora estaba en la sala leyendo su libro favorito.

-Al parecer le agrade bastante. Comento Paul, apenas entro en la sala
-¿Ya se durmió?. Le pregunto la chica apenas levantando la mirada del libro
-Sí, no quería que me fuera hasta que se durmiera
-Creo que va a ser un poco complicado decirle que eres su padre
-No hay que decírselo, simplemente demostrárselo
-Entonces espero que funcione
-Funcionara, estoy seguro
-Gracias por haber venido Paul. Le dijo la chica, levantándose del sillón
-No agradezcas nada, me agrado bastante pasar un tiempo con ella. Aunque creo que ya me tengo que ir, Jane debe de estar esperándome para cenar
-Claro, entonces hasta pronto
-Por supuesto, hasta luego Mía. Se despidió Paul, dándole un beso en la mejilla antes de encaminarse a la puerta e irse de ahí.


Mía se quedo parada, viendo se iba y desaparecía de ahí otra vez. Estaba sola de nuevo en medio de ese gran departamento, su hija dormía y Sarah no se encontraba, quedando ella ahí pensativa pero a la vez feliz de ver como empezaba una gran relación entre Isabelle y Paul.

…………………………………………………………………..

Paul llego a su casa, muy cansado, pero tratando de ocultarlo, ya que ahí estaba Jane otra vez esperándolo, con esa sonrisa que la caracterizaba tanto.

-¿A dónde estuviste?. Le pregunto la chica después de que el la saludara con un beso
-Visitando a una vieja amiga. Le contesto mientras se quitaba el saco y la corbata
-¿Amiga?, me hubieras avisado que no llegarías a cenar
-¿Ya cenaron?, oh disculpa cariño, es solo que el tiempo se me paso muy rápido
-No importa,  yo si te espere
-¿No has cenado todavía?. Pregunto Paul confundido
-No, quise esperarte

Paul le dedico una sonrisa justo antes de darle otro beso y luego dirigirse con ella al comedor donde ya todo estaba servido. Parecía la ocasión perfecta para contarle todo lo ocurrido a su novia, así que después de un rato de comer en silencio comenzó a hablar, un poco nervioso ya que no tenía idea de cómo reaccionaría ella con esa noticia.

-¿Pasa algo?. Le pregunto Jane al ver que se quedaba pensativo y no hablaba de nada mas
-Jane, hay algo que quiero que sepas pero que necesito que lo tomes bien. Le dijo Paul mirándola a los ojos algo inseguro
-Vamos Paul, no creo que sea algo muy grave
-Pues no lo sé, eso depende de ti
-¿Qué quieres decir con eso?. Pregunto la chica contrariada
-¿Recuerdas a Mía?, la hermana de Sarah
-Si por supuesto que la recuerdo
-Recuerdas que yo te conté un día que ella y yo fuimos novios, tuvimos una historia muy complicada
-Sí, eso también me acuerdo. Respondió la chica cabizbaja
-Jane, en serio necesito que tomes esto bien. Le volvió a decir Paul, indeciso
-Paul, cuéntame, que pasa
-Ayer me entere que, la embarace hace un par de años
-¿Cómo?
-Si Jane, tengo una hija con ella y no lo sabía. Le contesto Paul, soltando un bufido después

Jane no lo podía creer, jamás se imagino que Paul fuera el padre de alguien, que ya fuera papá y eso la llenaba de inseguridad pero a la vez de felicidad por él, ya que quería apoyarlo lo máximo posible con todo eso.

-Que sorpresa, en serio
-Ya sé, no podía creerlo, simplemente me parecía imposible, pero después de pensarlo más me di cuenta que esa niña si es mía Jane
-Paul, no te preocupes, yo no voy a romper contigo por una cosa de esas
-¿En serio?
-En serio, te amo y tampoco me parece tan malo que seas padre
-La verdad que a mí tampoco
-¿Qué vas a hacer?, ¿los chicos ya lo saben?, ¿y Brian?
-Ya ellos lo saben, pero Brian no y no sé cómo decírselo tampoco
-Pues hazlo pronto, el debe de saberlo en seguida
-Lo sé, pero primero necesitaba decírtelo a ti, eres muy importante en mi vida
-Tú también lo eres en la mía, espero conocerla muy pronto eso si
-Tienes que verla, es muy simpática  
-Igual que tu, entonces definitivamente me caerá muy bien
-Gracias Jane, gracias por comprender. Le dijo Paul, dándole un beso en la mano

Para ambos era difícil esa situación, pero se amaban y estaban dispuestos a superar esas cosas para seguir juntos, aunque a Jane le decepcionaba no ser la primera en darle un hijo a Paul. Sin embargo, muchas cosas cambiarían entre ellos de ahora en adelante, algo que los llevara a descubrir cosas que cambiaran su vida, para siempre.

………………………………………………………………………..

Ya muy tarde en la noche, Sarah llego a su casa feliz, muy feliz de estar enamorada como nunca en su vida. La pasaba tan bien con Ringo que hasta el tiempo pasaba bastante rápido cuando estaban juntos. No obstante, apenas entro a su edificio, el guarda de la entrada la hizo parar, al parecer tenía algo para ella.
-Señorita Robinson, muy buenas noches
-Muy buenas noches para usted también, ¿pasa algo?
-Sí, me entregaron esto hace un rato, lleva su nombre. Le contesto el hombre, entregándole una pequeña caja de cartón color azul
-¿No sabe quien fue?
-No, no parecía ningún conocido suyo, al principio dude si recibirlo o no pero el tipo insistió, dijo que no era nada malo
-Bien, entonces gracias por entregarlo, hasta luego
-Buenas noches Señorita

Subió a su departamento, observando la caja con curiosidad y cuidado, pensaba que era algún admirador o algo así, pero apenas encendió la luz del comedor y la abrió, pudo ver su contenido claramente. Una hoja de papel que decía “Miami” y luego una foto de Ringo con una chica en sus piernas. Se quedo estupefacta mirando la foto una y otra vez, simplemente no lo podía creer, ver a su novio de esa manera con alguien que no era ella, le molestaba muchísimo y por fin, sus dudas se vieron confirmadas, Ringo si le era infiel en las giras y eso era algo que no podía ni debía tolerar.

...............................................................................................................

Hola otra vez, aqui estoy con este nuevo capitulo donde al fin se arreglan un poco las cosas, aunque nuevos problemas se acercan, ¿recuerdan la infidelidad?, bueno, ha vuelto, soy tan dramatica que no puedo dejar esas cosas de lado jajajajajajajajjaja espero que no hayan odiado demasiado a Paul en el capitulo anterior, ya a John le di su merecido en este XD a ver si se disculpa, es mas, les dejo en sus manos esa decision, ¿creen que si vaya a disculparse como un caballero?, ¿o lo deje todo asi?, ustedes escojan cualquiera de las 2 y la mas "votada" la pongo. Patricia, perdon por no publicar el viernes, yo ya te explique porque no puedo publicar seguido asi que espero que entiendas, si en serio era tu cumpleaños, pues este es el regalo entonces ;). Saludos a todas y espero que les haya gustado el capitulo....