sábado, 18 de mayo de 2013

Capitulo 43


La noticia de que Thomas fue el responsable de que estuviera pasando por lo pasaba, hizo que Mía fuera hasta la casa del chico, unos días después. Esperaba encontrarlo ahí y así fue cuando al tocar el timbre, le abrió el mismo casi en el acto.

 -¿Mía?
-Hola Thomas, ¿puedo pasar?
-Si…….. Pasa

Thomas estaba muy sorprendido de verla ahí y después de hacerla pasar, con un poco de inseguridad, la invito a sentarse y le ofreció algo de beber, esto siendo rechazado inmediatamente, ya que Mía no iba de visita sino a algo rápido.

-Solo vengo a preguntarte algo Thomas y quiero que seas sincero. Le dijo la chica, firmemente
-Bien, pregunta entonces
-¿Tú fuiste el que dijo que yo era novia de Paul?

Aun mas sorprendido, con la pregunta, se quedo callado unos segundos, mirándola a los ojos. Mía le había pedido que fuera sincero, así que tenía que decirle que sí, pero antes necesitaba saber como ella lo había descubierto….

-¿Cómo lo supiste?
-Me lo dijeron
-Ya veo….
-¿Fuiste tú o no?. Le pregunto de nuevo, con desesperación
-¿Tu qué crees?
-No sé, pero es probable
-Así es, es probable……… si fui yo Mía, pero por celos
-¿Celos?
-Sí, te amo, estoy enamorado de ti y ese Paul……..
-¿Qué?
-Ese maldito solo por ser famoso y conocerte mejor, creía que tenía más oportunidades que yo y cansado con todo eso le di la ventaja y le hice el favor de contarle a todo el mundo que estaba contigo
-Pero no estaba conmigo
-¿No estaba?, ¿Qué?.....¿ahora si están juntos?
-Sí, me voy a casar con el
-Pues buena suerte, espero que las groupies no te hagan la vida imposible
-Me has decepcionado mucho Thomas, por tu culpa me despidieron y no tengo trabajo
-No te preocupes, te vas a casar con un Beatle, no vas a necesitar el trabajo y por mí, tampoco te preocupes, ya no te volveré a molestar, me voy a Escocia, a trabajar

Sin querer decirle nada mas, Mía se levanto de donde estaba sentada y se encamino a la puerta, dejando a Thomas ahí solo, con la mirada baja. No se despediría de él, ya había confirmado lo que había temido que fuera verdad y no tenía nada más que hacer allí.
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Una de las cosas que más le motivaban a Sarah, con todo el asunto de la mudanza, era poder diseñar la casa a su gusto. Ringo le había dicho que no se metería en eso y que hiciera lo que quisiera, así que luego de encontrar a una diseñadora de interiores, invito a Cynthia a que la acompañara a comprar algunos muebles, junto a ella.

-¿Qué te parece este?. Le pregunto Sarah a su amiga, mientras caminaban por la tienda y veían algunas lámparas
-Me gusta
-Pero no combina con el color del que van a pintar la sala. Les dijo la diseñadora, interviniendo en la conversación
-Sí, tienes razón. Replico Sarah, sin mucha idea de nada

Tenía todo el dinero disponible así que podía comprar lo que sea y luego de que la diseñadora le dijera que cosas podían servir y que no, empezaba ya a tener una visión de cómo luciría su nuevo hogar y todavía mas motivada con la idea, se aparto un poco de la mujer y se engancho del brazo de Cynthia para ver otras cosas al otro extremo del lugar.

-Nada como empezar el año en una nueva casa, ¿no te parece Cyn?
-Sí, es genial
-Al principio pensaba que era una mala idea irme a vivir con Richard, pero ahora que lo veo, puede que no resulte tan mal
-Además, los chicos se irán en un mes y medio a Bahamas y estarás solas un tiempo y podremos hacer reuniones y cosas así
-Oh si es cierto, Bahamas, la película………se me había olvidado
-John me lo platico ayer, parece que será una película muy diferente a la primera
-Hablando de John……¿se ha estado comportando bien contigo?
-Sí, creo, pero lo noto un poco raro
-Sí, raro, pero ya sabes, seguro es la presión de todo lo que se viene para la banda
-Sí y bueno no han podido descansar mucho
-Exacto, espero que encuentre algo para distraerse, no me gusta verlo así…..

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Y si que lo estaba haciendo, porque luego de que Cynthia lo dejara solo y Julian comenzara a tomar su siesta, le dijo al ama de llaves que lo cuidara un momento, ya que saldría. Iría a ver a Regina y no solo por curiosidad, sino porque le había dicho que algún día iría a visitarla y no quería quedar como un mentiroso con una persona que apenas venia conociendo.

Le dijo a su chofer, que lo llevara al edificio donde según el papel que tenía en la mano, era donde ella vivía y trabajaba y apenas arribaron, John se bajo y entro al lugar, dirigiéndose al último piso en el elevador, sorprendiéndose mucho cuando se encontró con Regina ahí.

-Hola Regina. Saludo John amablemente
-Oh hola John, que gusto verte
-Lo mismo digo, venía a visitarte, te dije hace un tiempo que lo haría
-Pensé que lo habías olvidado
-No, es solo que estuve muy ocupado
-Bueno por lo menos lo has hecho

Dedicándole una sonrisa, lo hizo luego pasar a su departamento; abarcaba todo el último piso, era muy espacioso y estaba lleno de pinturas y otras obras que ella misma se encontraba haciendo o ya había hecho. A causa de eso, el piso estaba lleno de pintura, al igual que las paredes y algunos muebles y un poco apenada, se disculpo con el por el desorden y después de poner una sabana limpia encima de una silla, lo invito a sentarse. John que no podía parar de ver todo lo que se encontraba a su alrededor, lo hizo y se quedo en silencio mirando una pintura abstracta que estaba frente suyo; le parecía fascinante y muy buena y Regina al darse cuenta de eso, le comenzó a hablar….

-¿Te gusta?
-Sí, es muy buena
-Pero no está terminada aun, ¿sabías?
-No, en realidad no tenía idea de eso
-Pues no lo está, la comencé hace unos días apenas
 -Me recuerdas a un amigo, hacia pinturas parecidas
-¿En serio?, ¿Cómo se llama?, tal vez lo he llegado a escuchar
-No, no lo creo…..
-¿Por qué no?
-¿Esa otra pintura la hiciste tu también?. Le pregunto John, cambiando de tema rápidamente
No le apetecía hablar sobre Stuart, siempre trataba de evitar ese tema y mas con una persona que venía conociendo; así que Regina al ver el cambio de tema, le siguió la corriente y  minutos después, ya se encontraban sentados en el suelo, hablando de arte y del trabajo de ambos….

-¿Te cansas alguna vez de ser un Beatle?. Pregunto la chica, con curiosidad, luego de que ambos se encendieran un cigarrillo
-A veces, si, es algo cansado pero divertido a la vez……… supongo
-¿Por qué lo supones?
-Porque antes estaba seguro de que lo era pero ahora no estoy muy seguro
-Ya veo…..
-Me gustaría quedarme más rato, pero creo que es hora de irme. Le dijo John, levantándose de un brinco
-Entiendo, puedes venir cuando quieras, siempre estoy aquí
-Sí, está bien
-Sabes…… tendré una exposición la próxima semana, ¿quieres venir?
-Me gustaría
-Puedes traer a tus amigos y esposa
-Bien, les diré si quieren ir
-Perfecto, te espero entonces

Con una cálida despedida, John partió a su casa, pareciéndole la chica, cada vez más interesante. Hacía mucho tiempo que no tenía contacto con personas como ella y feliz de encontrarse con una persona que le gustara el arte tanto como él y que entendiera ese tema tan bien, estaba seguro que iría a la exposición.
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Pensando en cómo le decía a su padre por teléfono, que planeaba casarse con Mía, Paul se quedo con la bocina en la mano, mientras se le ocurrían las palabras adecuadas. Jim no se iba a enojar por eso, de hecho, Paul hasta sabía que se alegraría, pero era algo serio y no podía decírselo directamente. Algunos minutos después, de que se le ocurriera lo suficiente, marco a casa de su padre, escuchando como era el mismo el que comenzaba.

-Hola papá
-Paul, hijo que bueno escucharte
-Lo mismo digo, ¿Cómo has estado y como están todos?
-Estamos bien, ¿y tú?
-Muy bien papá…… tengo una noticia que darte sabes
-¿Una noticia?, ¿ocurrió algo malo?
-En realidad es algo bueno
-¿A si?, bien…..¿de qué se trata?
-Papá….. le pedí matrimonio a Mía
-¿En serio?, ¿y qué dijo?
-Acepto, la boda será a comienzos del otro mes y queremos que sea en Liverpool
-No sabes cuánto me alegra escuchar eso, ya era hora de que dieran ese paso
-Lo sé, por eso es que queremos que sea lo más rápido posible, no queremos perder más tiempo
-Pues estoy de acuerdo, cualquier cosa que necesiten solo llámenme, ¿está bien?
-Está bien
La despedida no tardo en darse y luego de que Paul colgó, se dirigió a donde estaba George fumando un cigarrillo en el jardín. El chico no tenía mucho de haber llegado y no le parecía muy cortes dejarlo esperando mucho rato.

-¿Qué dijo?. Pregunto George, apenas Paul se paró a su lado
-Le gusto la noticia, aunque ya sabía que le gustaría
-¿Por qué?
-Le agrada Mía desde hace años, siempre me decía que tenía que hacerla mi novia, que sería la mejor que podría llevarle a casa, si tan solo hubiera sabido que ella me rechazaba……
-Debiste de serle sincero, pensé que Jim también estaba al tanto de eso
-No, solo Mike y no sabes cuánto se burlo
- Bueno, era gracioso sabes
-No lo era George
-Sí, ninguna chica te rechazaba, solo ella y era la que realmente querías. Tenía muy mala suerte
-Supongo…..
-¿La boda en serio será en Liverpool?
-Sí, ayer lo hablamos y nos parece un lugar ideal, no queremos que llegue mucha gente ni prensa
-Pues a mi también me parece buena idea
-Creo que la única amiga de aquí que Mía invitara, es Victoria
-¿Victoria?
-Sí, ¿a ti te gusta no?
-¿Vas a seguir con eso?
-No, solo tengo la duda todavía
Pero la llegada de Mía a casa, le salvo a George de comenzar a hablar de eso. No le gustaba mucho platicar sobre Victoria, tanto así que ni con alguno de sus amigos más cercanos.

-Hola chicos
-Hola Mía. Le devolvió el saludo George con una media sonrisa
-¿Cómo te fue?. Le pregunto Paul, ya que el, sabia donde andaba
-Bien, creo
-Bueno, yo mejor me voy ya……… tengo un asunto pendiente. Les dijo George con voz temblorosa
-¿Asunto pendiente?. Le pregunto Paul, sospechando algo de inmediato
-Sí, adiós

Contrariados, Paul y Mía lo vieron irse con paso apresurado; sabían que algo les escondía pero la chica no le dio mucha importancia y pensando todavía en lo que había pasado con Thomas, se fue a su habitación para cambiarse , sin saber que Paul la seguía…..

-¿Qué te dijo el tipo ese?. Le pregunto con insistencia, mientras ella buscaba algo mas cómodo para ponerse, en su armario
-Que lo hizo por celos
-¿Celos?. Pregunto de nuevo el chico, ahora entre risas
-Sí, ¿lo puedes creer?, es tan estúpido
-¿El o lo que hizo?, opino que las dos cosas
-Sí, las dos cosas
Pareciéndoles gracioso lo recién dicho entre ambos, se pusieron a reír, hasta que Mía se puso seria de nuevo y se sentó en la cama. El recuerdo de un sueño muy extraño que había tenido la noche anterior, le había llegado a su mente otra vez y Paul al sospechar que algo malo ocurría nuevamente, se sentó a su lado y le beso la mejilla, provocando que a ella le entraran ganas de contarle su sueño o pesadilla…..

-Anoche soñé algo muy raro
-Sí, te despertaste sobresaltada a mitad de la noche
-Fue un sueño muy bizarro, pero no me asusto, me intrigo
-Deberías escribirlo
-¿Escribirlo?
-Si se te hace interesante, escríbelo, yo siempre hago eso
-¿En serio?
-Claro, ¿de dónde crees que salen la mayoría de canciones que escribo y grabo con los chicos?

La idea de Paul le parecía una muy buena y aprovecharía sus momentos de soledad, para escribir sobre eso. Nunca había escrito nada en su vida, pero intentarlo por primera vez, la podía ayudar con su aburrimiento y estrés.

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El asunto pendiente que tenía George, era ir a visitar precisamente a Victoria y aunque no era nada malo, ya que todos sabían que ellos se caían bien, prefería mantener esas visitas, en privado. Sin embargo, algo diferente iba a pasar en esa visita, ya que cuando llego al piso de la chica, su puerta estaba entre abierta y todo adentro muy silencioso, provocando todo esto que el algo asustado entrara casi corriendo, para encontrarse a una Victoria sentada en el sillón con las piernas recogida y el cabello despeinado.

-Hola Vicky. La saludo él, casi en un susurro
-George, que bueno que has vuelto
-Si quieres puedo venir en otro momento
-No, me gusta este
-¿Ocurre algo?
-No, ¿Qué llegaría a ocurrir?, estaba estudiando y me entraron ganas de tomarme unas cuantas pastillas, de esas que tomo a diario
-¿Todavía consumes esa porquería?. Le pregunto George, un poco molesto
-A veces, ¿Por qué?
-No deberías Vicky
-Pero todos mis amigos lo hacen
-Pues no sigas su ejemplo, en serio
-¿Quién eres tú para decirme lo que debo hacer o no?
-Tu amigo

Pero la chica seguía enojada, por el tono en que George le había dicho que no siguiera el ejemplo de sus amigos y con el ceño fruncido, Victoria se levanto en media de toda esa oscuridad y se fue a su habitación, sintiendo como unos pasos adelante, George la jalaba del brazo y la besaba apasionadamente. Para la chica, eso era algo muy atrevido por parte de George; no obstante, el beso hizo que antes de enojarse, eso más bien se le pasara y siguiéndole el juego, lo llevo hasta su habitación, donde empezaron a desvestirse desesperadamente.

-Te amo Vicky y no quiero verte como una maldita adicta. Le dijo George, entre intensos besos y suaves caricias
-Yo también te amo George y no quiero verte como un maldito Beatle, pero ya no hay nada que hacer…….

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Bueno ahi esta, por clamor popular, George y Vicky lo hacen por primera vez XD pero no solo les escribo esto para decirles eso, sino para decirles que no se ilusionen mucho con el matrimonio de Mía y Paul, porque despues de la boda muchas cosas van a cambiar. Saludos. 

martes, 14 de mayo de 2013

Capitulo 42


Su respuesta, hizo que Paul comenzara a sonreír como nunca lo había en la vida y sin más, Mía lo abrazo, mientras el resto del mundo, contaba la cuenta regresiva para el nuevo año y finalmente 1965 llegaba, cargado de juegos pirotécnicos y lagrimas.

-Feliz año Mía. Le dijo Paul, antes de que ella por fin se separara y le diera un beso en la mejilla
-Feliz año Paul. Contesto la chica, con sonrisa tímida
-Lo logre, gane
-¿Qué ganaste?
-A ti, te gane a ti Mía

Y con una carcajada, la chica lo volvió a abrazar y le arrebato el anillo que aun mantenía en su mano, poniéndoselo de inmediato. Después de 8 años, finalmente estaban juntos, después de 8 años, ella se rendía a sus pies y aceptaba estar con él para siempre, esto siendo un gran paso, en su vida e igualmente en la del chico.

-Estoy segura que Jane está muy orgullosa de esta decisión que has tomado
-Lo sé, yo también estoy seguro
-Deberíamos de entrar ya, no quiero que piensen que nos hemos fugado y dejado a Isabelle a su suerte

Con un movimiento rápido, se levantaron del suelo y entraron a la casa, agarrados de la mano, viendo como todos se seguían abrazando y John gritaba algo en alemán que nadie entendía.

-¿Y ustedes donde estaban?. Les pregunto Sarah, con extrañeza
-En el jardín, conversando. Le respondió Mía, con una sonrisa soñadora
-¿Por qué sonríes así?, ¿Qué ha pasado?

Y sin ganas de responderle, Mía extendió su mano izquierda y le enseño el anillo de compromiso, recibiendo como respuesta un grito de emoción, al igual que un salto y un fuerte abrazo. Sarah sabía muy bien que significaba eso y feliz, al igual que Mía, escucho como Paul hacia silencio, con una Isabelle dormida en sus brazos. Quería anunciarles su compromiso, ya que ese era definitivamente, el mejor momento para hacerlo.

-Mía y yo queremos anunciarles una cosa. Les informo el chico, con una copa de vino en su mano
-¿Seguro que quieres decirles ahora mismo?. Le pregunto la chica, en un susurro cuando se paró a su lado
-Si, por supuesto
-¿Y bien?, ¿Qué sucede?. Les pregunto Brian, impaciente
-Mía y yo nos vamos a casar

 La reacción del resto de los presentes, fue variada: John se puso a reír escandalosamente, George solo les dedicaba una sonrisa, al igual que Victoria, Sarah de nuevo lanzaba un grito de emoción, esta vez acompañada de Cynthia, Mimí y Brian los miraban incrédulos y contrariados y Ringo, ni siquiera les había prestado mucha atención por lo ebrio que se encontraba, así que solo estaba sentado en el sillón, mirando a la pareja sin casi pestañear.

-Bueno………… es una excelente noticia. Decía Brian, rompiendo el silencio que se había adueña de la estancia
-Lo sé, por fin podre decirle a la prensa que estoy con Mía y ya nada será solo un rumor. Replico Paul, con una sonrisa que parecía no querer borrarse por días
-¿Y qué esperan?, hay que brindar, mi hermana y Paul por fin se casan!!. Les decía Sarah, mientras caminaba hacia la cocina, por otra botella de vino

Poco tiempo después de las felicitaciones, todos decidieron dar  por terminada la celebración e irse a sus casas. Paul, se ofreció llevar a Mía y a la niña, que todavía dormía plácidamente en sus brazos. En el camino, no se dijeron absolutamente nada; el reloj que marcaba las 3am y las calles que ya comenzaban a vaciarse, eran la única compañía, junto con silencio, casi de ultratumba que los concentraba y a la vez desconcentraba y que los acompaño hasta que llegaron a casa y Paul se parqueo en la entrada.

-Llevare a Isa hasta su habitación. Dijo Paul, abriendo la puerta
-Yo traeré una cobija. Replico Mía, imitando la anterior acción del chico

Pero aparte de eso, no se volvieron a decir nada, hasta que Paul acostó a la niña y le quito sus zapatillas. Mía, quien veía la escena, recostada en el umbral de la puerta, no dudo ni un segundo en acercarlo a ella cuando vio terminada su tarea; y besarlo, por primera vez esa noche y ese año.

-Vuelve a casa Paul
-¿Estás segura?. Le pregunto el chico, viendo finalmente su vida resulta, al lado de ella y de su hija
-Sí, mañana mismo trae esas pesadas maletas y no te vayas nunca más
-Bien, te prometo no irme nunca
-¿Te quieres quedar a pasar la noche conmigo?. Le pregunto Mía, con una sonrisa juguetona
-Me encantaría futura Señora McCartney. Le contesto Paul, con el mismo gesto

Felices, de todo lo que sucedía en esos momentos, se fueron hasta la habitación de la chica, entre besos y caricias y se entregaron nuevamente, esta vez en medio de una muestra de cariño, mucho más profunda, que las veces anteriores. Una, que daba comienzo a una nueva etapa en la historia de ambos.

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Observando con curiosidad el cerrojo de su puerta, sintió como George posaba su mano sobre la de ella y la abría de la forma más lenta que Victoria había visto. El chico, también le había ofrecido a Victoria llevarla a su departamento y luego de que ella lo invitara a subir, acepto sin parecer muy desesperado o emocionado.

-Debo decir que tu amigo John y su esposa, saben dar buenas fiestas. Le comento la chica, cuando ya habian entrado
-Sí, siempre se han sabido divertir e idear algo para divertir a los demas. Le contesto George, con una media sonrisa
-Es raro, por momentos pensaba que ustedes ya estaban sordos por todos esos gritos que los reciben a cualquier lugar que vayan, pero parecen estar muy saludables
-Y me sorprende mucho que lo estemos
-¿Por qué lo dices?, bueno, si es por esas niñas, la verdad que si es sorprendente, pero no parece que lo hayas dicho solo por eso, sabes
Eso, que acababa de decirle Victoria, daba para una eterna conversación y sintiendo cansancio y también vergüenza, al recordar todas las cosas locas y extrañas que había hecho con los chicos hasta la fecha. Preguntándose poco después porque le avergonzaba y porque, no quería hablar de ese tema con la chica.

-¿Por qué tan callado?. Le pregunto la chica, sentándose a su lado
-Por nada, es solo que estaba recordando algunas cosas
-¿Quieres decirme que cosas?
-¿Quieres saber todo lo que hemos hecho los chicos y yo?
-Claro y no te preocupes, no le diré nada a la prensa o a las niñas gritonas

George, luego de reír un poco por el comentario de la chica, le comenzó a contar todas las aventuras que había vivido con la banda, desde que era apenas un adolescente y paso una temporada en Hamburgo, hasta de lo que hacían actualmente, con groupies o drogas. Esto, siendo la primera vez que George, se abría tanto a una chica que apenas venia conociendo; por lo general, no le contaba esas anécdotas pervertidas y escandalosas, a nadie, pero Victoria, le daba confianza. Era tan parecida a él en tantos aspectos, que después de terminar con sus relatos y de que ella escuchara todo atentamente y a veces se le escapara alguna risa, vio como el sol comenzaba a salir y Vicky solo lo miraba atentamente con ojos de sueño.

-¿De verdad te gusto?. Le pregunto George, al recordar lo que le había dicho la chica, la noche anterior
-Sí, me gustas George. Respondió Victoria, un poco cohibida
-¿Y ahora que haremos?
-No lo se
Se gustaban, pero no sabían qué hacer con respecto a eso. A Victoria le daba miedo estar con alguien tan famoso, siendo ella una chica más en el mundo y George, no sabía exactamente, si estaba listo para una relación o no, por lo que sin recibir una respuesta, la chica se fue a acostar, dejándolo ahí sentado en la sala, aun muy pensativo.

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Pensativa, Cynthia no pudo evitar salir al jardín cuando ya estaba amaneciendo y el agua de la piscina casi inmóvil, que se posaba frente a sus ojos. Se encontraba así, porque todo eso del casamiento de Mía y Paul, le había traído muchos recuerdos; momentos vividos entre John y ella y todo por lo que habian pasado hasta ahora, donde dudaba si él era realmente feliz a su lado o no. John, que al no sentirla a su lado en la cama, se extraño y decidió averiguar dónde estaba, encontrándola sentada afuera, sin ninguna expresión en su rostro.

-Buenos días, ¿Qué haces tan temprano levantada?
-Buenos días John, no podía conciliar el sueño
-Yo tampoco, o eso creo…..

Y de nuevo, quedándose en silencio, Cyn devolvió su mirada hacia la piscina, ni siquiera sintiendo el momento en que John acercaba una silla y se sentaba a su lado.

-¿Crees que nieve hoy otra vez?
-Quizás
-John, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Si, por supuesto
-¿Eres feliz conmigo?

La pregunta, que lo había sorprendido y que nunca espero de parte de ella, le retumbo en la cabeza. Jamás pensó que Cynthia sería capaz de preguntar algo así, algo de lo que él ni siquiera tenía la respuesta, pero que cada día esperaba encontrar en algún lugar o momento.

-¿Por qué preguntas eso?
-No lo sé, solo tengo curiosidad de saberlo
-Pues la verdad, es que no lo se
-¿No lo sabes?
-No Cyn, no sé si soy feliz contigo, o con mi carrera

Lo cierto era que John últimamente se estaba sintiendo confundido con esas cosas, siempre había tenido una vida difícil y ahora que era un adulto, parecía seguir teniendo un vacio en su corazón, uno que no sabía que significaba o de que se trataba y aunque no le había dicho a nadie nada de eso, esperaba muy pronto, expresarlo de alguna manera.

-A veces pienso que no me amas más. Le dijo Cynthia, en un hilillo de voz
-Deja de pensar semejantes tonterías y menos ahora, que me estoy muriendo de la resaca
-Oh John, tu nunca vas a cambiar
-Ya lo se

Y con un par de carcajadas, ambos olvidaron el asunto y comenzaron a hablar de otras cosas y a recordar con gracia, el día que ella le había dicho que estaba embarazada y él le dijo que se casaran en un grito. Habian sido buenos tiempos, pero: ¿se estaba acabando ya todo eso que habian vivido juntos?.

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Sentados, en medio de la casa, con solo algunas sabanas protegiendo sus cuerpos, del frio invierno, Paul comenzó a cantarle algunas canciones a la chica, con la guitarra que había ido a casar de su auto. No habian dormido nada, solo habian hablado y tenido intimidad y a pesar de que tenían algo de sueño, preferían estar ese momento, haciendo otra cosa más interesante.

-Me gusta, es la mejor canción que me has tocado. Le comento la chica, después de que el terminara de escuchar su nueva composición llamada Yesterday
-¿En serio?, ¿crees que guste?
-Le encantara a todo el mundo, en serio
-Brian nos dijo que muy pronto estaremos comenzando una nueva película y un nuevo disco, pensaba que podía presentarla para eso último
-¿Una película?, que bien
-Si, dijo que en un mes y medio o algo así, empezaría la filmación, va a ser con Richard Lester, el director de la película anterior
-Me gusta como actuaste en la película anterior
-En realidad no actúe, ¿o sí?
-Si, por supuesto que actuaste Paul
-Pero no soy uno bueno, aunque Jane me diera algunos consejos
-¿Era buena actriz?
-Una muy buena, la extraño sabes, extraño muchísimo a Jane, lamento tanto que se haya ido así
-Sí, es muy triste
-Ahora te entiendo, ya sabes, perdiste a Stuart, yo perdí a Jane
-Pero Stuart no estaba conmigo cuando murió, estaba con Astrid…..
-Es lo mismo, lo seguías amando, ¿no?
-Sí, mucho
-Siempre envidie a Stuart, te pudo conquistar tan fácilmente y yo………..no
-Eso no importa ya Paul, es parte del pasado, ahora vamos a comenzar algo juntos

Después de darle la razón y un pequeño beso en la boca, comenzó de nuevo a tocar una canción, pero esta vez no una de su autoría, sino una muy vieja, de la época de sus padres, que se quedo en su mente desde que era muy joven. Mía, que también ya había escuchado la canción y que hasta era una de sus favoritas, la comenzó a cantar junto a él, repitiendo la segunda estrofa, cuando ya la habian acabado, sin ninguna melodía de fondo, como si fuera parte de un poema y en susurro.

-Mi buen amigo el cartero, dice que tendría una carga menos si tú y yo tuviéramos la misma dirección, así que te sugiero casarte conmigo

Pero antes de querer responderle algo, volvió a besarla, esta vez más intensamente que antes y como si fuera una de las cosas que más disfrutaba hacer. No obstante, el momento se vio interrumpido, cuando Isabelle entro corriendo con Malu, su mascota, detrás y se interpuso entre ambos.

-Buenos días Isa
-Buenos días mami
-¿Por qué estas levantada tan temprano?
-Malu me despertó. Respondió la niña, señalando al animal, que estaba ahora acostada en la alfombra
-Ya veo, pero será mejor que saques a Malu antes de que agarre otro de mis zapatos
-Vamos Isa, es hora de desayunar. Le dijo Paul a la niña, mientras la ponía en sus brazos y se bajaba con ella de la cama

Para sorpresa de Mía, el chico se ofreció a ayudarla a cocinar y a pesar de que no sabía mucho, juntos lograron hacer un buen desayuno, sentándose los tres en la mesa del jardín, justo antes de que el timbre sonara y la chica tuviera que volverse a levantar para averiguar quién se trataba.

-Eleanor, que gusto verte
-Hola Mía, perdón por venir así de improviso
-No te preocupes, pasa
Eleanor, su ex compañera de trabajo, había averiguado la dirección de la chica, para decirle algo muy importante y aunque aun seguía apenada por haberse aparecido así, tan temprano, la sonrisa de Mía la tranquilizo casi al instante.
-Solo venia para decirte una cosa muy importante
-¿Si?, ¿Qué pasa?
-Thomas, él fue el que hizo que te despidieran, el que dijo que tu y Paul McCartney tenían una relación
-¿Thomas?. Pregunto Mía, muy sorprendida
-Así es. No quiero ser chismosa, solo me pareció necesario que lo supieras
-¿Cómo lo supiste?
-Yo estuve presente el día que el llego a decirlo y lo escuche diciéndolo. Pero bueno, creo que mejor me voy ya, solo te quería decir eso, adiós Mía

Que Thomas, ya sido el que hizo que la despidieran, la decepciono y entristeció más de lo que ella misma pudo imaginar. Lo había creído su amigo y la había traicionado, sabiendo el porqué pero también dudándolo.

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Ringo, quien acababa de quitarle la venda de los ojos, se quedo a su lado, mientras Sarah miraba a su alrededor con los ojos muy abiertos. La había llevado, hasta Surrey en auto, a la nueva casa que el mismo había acabado de comprar con ayuda del contador de la banda y de Brian y aunque la chica, no había sabido nada de eso, ya que el quería darle una sorpresa, se quedo después preguntándole con la mirada de que se trataba todo eso y donde se encontraban.

-Es nuestra nueva casa Sarah
-¿Nueva casa?
-Sí, ahora viviremos aquí
-¿Es una broma?
-No, ¿Por qué sería una broma?

Y mirando de nuevo a su alrededor, Sarah se aventuro por toda la casa, para saber cómo era y pensar en la locura que su novio acababa de cometer. Nunca se imagino que el haría una cosa semejante, pero antes de molestarse con él y cuestionarlo, sintió como esa locura, la entraba en razón  y finalmente se dio cuenta que vivir con Ringo, después de todo, no era una mala idea.

-¿Y?, ¿Qué te parece?. Le pregunto el chico, apenas la alcanzo
-Es una casa muy grande
-Lo sé, pero las casas por aquí son así y además es muy hermosa
-¿De verdad te encuentras listo para algo como esto?
-Claro Sarah, claro que estoy listo
-Entonces está bien, acepto vivir contigo Richard  

miércoles, 8 de mayo de 2013

Capitulo 41


Indeciso, Paul miraba con cautela todos los anillos que le habian puesto en frente. Había decidido esa tarde ir a alguna joyería de la ciudad con John, compraría un anillo de compromiso para Mía ya que tenía planeado pedirle matrimonio al día siguiente, en la fiesta de año nuevo que harían John y Cynthia en su casa, pero aunque se sentía algo nervioso con todo eso, ahí estaba parado, tratando de averiguar cual anillo era el ideal y le podría gustar a la chica.

-¿Ya te decidiste?. Le pregunto John, igual de indeciso que el
-No, todos me gustan
-¿Y si vamos a otra joyería?
-No John, esta es la mejor de la ciudad, ya sabes, es exclusiva y todo eso
-Pensé que la habías escogido al azar
-Mira este, me gusta. Exclamo el chico, interrumpiendo a su amigo

El que le había llamado la atención y ahora Paul agarraba con cuidado, era una sortija de oro blanco con una esmeralda en medio, el diamante le recordaba  mucho los ojos de la chica, esos que le gustaban tanto y seguro de que finalmente había encontrado lo que buscaba llamo al dependiente, para avisarle que haría una compra. Quería salir pronto de ahí por las miradas curiosas que había notado en algunas personas y lo logro cuando después de firmar un cheque, camino hacia su auto con John detrás de él.

-Te ves feliz. Le comento John, tratando de no burlarse
-Estoy feliz John, aunque el casamiento es algo muy serio y mi vida no será igual
-Lo sé, ya no podrás acostarte con muchas chicas, ni ir a pubs a cada rato, Mía no te va a dejar hacer nada, pero tranquilo, ideare algo para sacarte de vez en cuando
-Bueno, no hables como si estuviéramos seguros de que aceptara, tú sabes cómo es…
-Se como es, pero estoy casi seguro de que aceptara
-Ya veremos mañana……..

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Desde hacía 3 semanas que no tenía trabajo, pero por alguna razón Mía no estaba tan deprimida como Sarah y algunos más lo predecían. La chica en realidad, se encontraba descansando de una manera que le agradaba bastante y aunque ya no necesitaba más a Victoria, de vez en cuando la llamaba para que la ayudara con los deberes de la casa o alguna otra cosa. Tal y como le había dicho su hermana, ya no se preocupaba mucho por nada y trataba de buscar alguna distracción, como en esos momentos, que mientras trataba de cocinar algo nuevo,  escuchaba la radio y cantaba las canciones que se sabía, en compañía precisamente de la misma Victoria, quien había llegado no hacía mucho.

-La veo más animada que cuando tenía trabajo. Se animo a decirle Vicky, mientras la miraba bailar y cantar Pretty Woman de Roy Orbinson
-¿Tú crees?
-Claro, el tiempo libre te ha caído muy bien
-Bueno, debo admitir que es cierto, ya no estoy tan estresada
-Nunca pensé que me volverías a llamar cuando me comentaste que te habian despedido
-Me caes muy bien Victoria y sabia que me serias de mucha ayuda y también que me harías mucha compañía
-Sí, hasta me sigues pagando y no deberías
-Quiero ayudarte, eso es todo y no quiero utilizarte tampoco, me ayudas muchísimo
-Gracias Mía, eres muy amable conmigo
-No agradezcas nada, sé que no todo el mundo tiene muy buenas referencias sobre los Mods, pero para mí eres una buena chica
-¿Cómo sabes que soy Mod?
-Se nota, actúas como uno de ellos y también te vistes como uno de ellos
-Bueno, si soy una, pero no sabía que te habías dado cuenta ya
-Desde el principio me di cuenta Vicky, pero tranquila, que a George eso no le importa

Sonrojada, Victoria le dio la espalda a Mía para que esta no notara lo nerviosa que se había puesto con ahora George como tema de conversación. Desde la vez que fueron al cine, se habian visto varias veces y aunque nada comprometedor había pasado otra vez, el chico le estaba comenzando a gustar más de lo que creía y no quería enamorarse de alguien como él.

-¿Dije algo malo?. Pregunto Mía, preocupada
-No, está todo bien
-¿Segura?, ¿Por qué te has sonrojado?. Volvió a preguntarle la chica, ahora frente a frente
-Es solo que…..Trato de decir Victoria, con nerviosismo
-¿Qué pasa Vicky?, puedes confiar en mi
-¿En serio?
-Claro, puedes contarme lo que sea, seré una tumba, no le contare a nadie
-Me está comenzando a gustar George. Confeso la chica, con la cabeza gacha
-¿En serio?. Le pregunto Mía, con mucho entusiasmo
-Sí, pero no lo amo, solo me gusta
-Oh que bueno Vicky, George es un gran chico
-Lo sé, es muy amable conmigo. Replico la chica, aun sin mirar a Mía a los ojos
-No te preocupes, tú también le gustas
-¿Cómo sabes eso?
-Le gustas desde el principio, ven mañana a Kenwood, John y Cyn darán una fiesta y George va a estar
-Pero no fui invitada y me da vergüenza
-Yo te llevo conmigo, además, les caes bien a todos, nadie se va a molestar, de hecho, puedo decirle a Cyn  que te llevare para que este enterada desde antes
-Iba a pasar el año nuevo con mis amigos
-No importa, puedes llegar después de pasarlo con ellos
-Bien, lo pensare, ¿está bien?
-Sí, está bien

Sabía que Mía la ayudaría con George, al igual que los demas, pero la verdad, es que la chica aunque le gustaba, se sentía muy insegura con todo eso y hasta pensaba en no ir a la fiesta a la que Mía la acababa de invitar.

………………………………………………………………………………
Sin recordar muy bien cuando o en que circunstancia, le habian dado ese papel con una dirección escrita en el, John lo miro con cuidado y con curiosidad, algunos minutos, hasta que el rostro de Regina, la artista plástica que había conocido hacia un tiempo, se le vino a la mente. Ella era la que le había dado ese papel una vez y al acordarse de que le había dicho que iría alguna vez a visitarla, se guardo el pedazo de papel en su bolsillo rápidamente, después de escuchar unos pasos acercarse a la habitación.

-John, ¿eres tú?. Escucho que preguntaba su esposa, antes de entrar del todo
-Si Cyn, soy yo
-¿Qué haces?
-Nada, solo cambiándome de ropa
-Ah bueno, solo quería avisarte que la nueva empleada ha venido
-Bien, que bien
-Sí, se ve muy amable
-Eso es bueno, supongo….
-Lo es y le dije que viniera mañana para que me ayudara a cocinar, ya sabes, para la fiesta y todo eso
-Claro, ¿sabes quienes vendrán?
-Llame a todos, inclusive a Brian, espero que no te moleste
-No, está bien
- Perfecto, me voy entonces

Lo que John no sabia todavía, era que su tía Mimí también llegaría a pasar el año nuevo con ellos, ya que no pudieron verse en navidad y aunque Cynthia mantenía el suceso como una sorpresa, no faltaba mucho para que la mujer llegara, en realidad no faltaba nada y cuando termino de vestirse y de bajar con Julián en brazos, escucho la voz de su tía, en la puerta principal y extrañado decidió ir a ver si era una alucinación o si realmente era Mimí, quien estaba ahí.

 -John, mira quien ha venido a visitarnos. Le dijo Cynthia, apenas lo vio caminar hacia ellas
-¿Mimí?, no sabía que vendrías
-Hola John, que gusto verte. Replico la mujer, después de darle un beso en la mejilla
-Lo mismo digo, no sabía que Cynthia te había llamado
-Desde hace una semana que lo hizo
-Solo quería darte una sorpresa. Dijo la chica, con una media sonrisa, aunque en el fondo esperando que John no se molestara
-¿Y cómo está el pequeño Jules?, pero como ha crecido
-Espero que te sientas cómoda Mimí
-Lo estaré, de hecho, quiero felicitarlos por la casa, es muy hermosa
-Gracias, un diseñador de interiores que había contratado Brian Epstein para su casa, nos ayudo a ponerla acogedora. Le comento Cynthia, mientras le ayudaba con la maleta
- Pues hizo un gran trabajo, aunque debió de ser muy duro, porque la casa es bastante grande

Mientras las mujeres conversaban, John subió las maletas hasta el cuarto de invitados y se dedico a jugar un poco con su hijo, en el jardín, hasta que Mimí salió e interrumpió el momento………

-John, ¿Cómo va todo?
-Bien, muy bien. Respondió el chico, sin quitarle los ojos de encima al balón que tenía en las manos
-¿Pasaste bien la navidad?
-Con compromisos, pero bien
-No sabías que vendrías, ¿cierto?
-Cierto, pero no importa, me agrada verte Mimí
-Yo también John
-Sabes, te tengo un regalo de navidad que espero te guste

Sin esperar a que ella respondiera, se adentro a la casa rápidamente y subió a su habitación, donde en una caja de madera muy fina, había una placa una frase inscrita, pero no una cualquiera que había sacado de algún libro, o de algún poema, sino una frase que su tía le decía sin cansancio cuando era muy joven, pero a pesar de que se la daría en son de burla, también era para agradecerle todo lo que había hecho por él y después de meterla de nuevo en la caja y de ponerle un lazo rojo encima, bajo de nuevo y apenas se acerco se la dio, observando cómo sus ojos se llenaban de lagrimas, al verla y una pequeña risa se le escapaba a John.

-Supongo que lo merezco. Le dijo Mimí, limpiándose con un pañuelo que él le acababa de extender, las pocas lagrimas que se le habian derramado
-No quería ofenderte
-No me ofendiste, siempre te repetía una y otra vez que no te ganarías la vida con una guitarra y mira ahora todo el dinero que ganas haciendo música, hasta te pudiste comprar esta bella mansión
-Pero no solo te la di para demostrarte que resulto ser todo lo contrario
-¿No?
-No Mimí, te la di también porque quiero darte gracias por apoyarme tanto, solo querías que fuera feliz y que hiciera algo de lo que nunca me arrepintiera en la vida y aunque te pasaba desobedeciendo y me porte mal muchas veces, siempre estuviste ahí
-Oh John, no me hagas llorar más
-Te quiero Mimí

Al decirle esas palabras, la abrazo como nunca había hecho en su vida y sonrió de manera bobalicona al escucharla llorar otra vez. Al principio pensó que ella se enojaría un poco con ese regalo, pero al final resulto ser todo lo contrario………..

………………………………………………………………………………………..

En la noche del día siguiente, todo en Kenwood ya estaba preparado, para la fiesta donde todos recibirían el año nuevo y Sarah y Ringo no tardaron en llegar apenas el reloj marco las 8 en punto. Les gustaba mucho pasar ese tipo de festividades con sus amigos y no les apetecía fallarle a la puntualidad.

-Cyn, que linda te ves con ese vestido. Le dijo Sarah a la chica, apenas la vio
-Tú también te ves muy bella hoy
-Espero que todo haya salido bien y no te hayas estresado, estas cosas son así
-No te preocupes, ningún plan fallo, creo que soy afortunada
-Demasiado, ni siquiera a mi madre le salieron bien las cosas, en la navidad que acaba de pasar
-Pero eso es porque tu madre conoce a todo Liverpool y todo el mundo llega
-Eso sí, no entiendo porque invita a tanta gente
-¿Y Mía vendrá?
-Por supuesto, vendrá con Isabelle
-Y creo que con Victoria también, algo me dijo esta mañana cuando me llamo
-Mejor todavía, esa chica me agrada muchísimo

Los demas, tampoco tardaron en llegar y ansioso, Paul entro en la casa, esperando que su plan funcionara y no llegara a recibir el año mal y John, quien fue el que le abrió la puerta, no tardo en hacer algunos chistes sobre eso.

-Pero no deberías de preocuparte demasiado, la chica ni siquiera ha venido todavía
-¿Y si no viene?. Pregunto Paul, más ansioso que antes
-Vendrá, nunca le falla a Cyn
-Sabes, tengo un mal presentimiento con todo esto
-No te preocupes, tu libertad morirá con el matrimonio, pero tampoco significa que no podrás divertirte un poco
-No es por eso John, creo que Mía va a decir que no, ni siquiera somos pareja
-Pero la prensa y los fans creen que si
-Ni me recuerdes eso, no sabes cuantas ganas tengo de decirle a todo el mundo que si tengo algo con ella
-Pero sería mentira

Y antes de que Paul se resignara y se alejara de John y de su buen humor, George se les unió y no tardo en enterarse de las intenciones del chico, después de que John le contara.

-Gracias por ser tan lengua larga John. Mascullo Paul, con sorna
-¿En serio le vas a pedir matrimonio?. Le pregunto George, al mismo tiempo que trataba de no reírse
-Sí, creo que es buena idea, pero no se lo digas a nadie, porque se puede enterar
-No claro que no, pero suerte con eso

Sin embargo, a pesar de la suerte que sus amigos le daban, apenas vio a Mía y lo hermosa que se encontraba esa noche, de nuevo la inseguridad volvió y por los nervios ni se le acerco a hablarle, ya que Isabelle se le había acercado sola y la chica parecía no notar su presencia, aplazando de inmediato el momento decisivo de esa noche.

……………………………………………………………………………………………

En uno de los pubs que frecuentaban Victoria y sus amigos, la asistencia de estos, no falto otra vez, ya que ahí se encontraban, hablando y bailando, celebrando como todo el mundo la llegada del año nuevo. Tanto así, que Vicky ni se acordaba de la invitación que le había hecho Mía….

-¿Y qué planes tienes para este nuevo año Vicky?. Le pregunto uno de los chicos que estaba con ella
-No lo sé, seguir estudiando por supuesto pero solo eso
-Ya veo, pero sabes, espero que no te hagas aburrida
-No me hare aburrida, lo era pero ya no más. Contesto la chica, después de reír un poco

Joseph, que se había dedicado a tratar de conquistar a una chica que no conocía, se le acerco sin éxito alguno, con mal humor incluido.

-Parece que a alguien rechazaron
-No empieces, lo que pasa es que esa chica esta ciega
-Si claro….
-Ven acompáñame a fumar un cigarrillo afuera
-Está bien

Sin despedirse de nadie, lo siguió hasta la puerta de la parte trasera del pub, donde apenas la abrió, salieron a un callejón un poco oscuro y donde apenas se podía escuchar la música que salía del establecimiento.

-Pensé que irías con tu familia. Le dijo la chica, después de encenderse ella también un cigarrillo
-No, mi familia es muy aburrida
-Bueno, yo no tengo familia, pero cuando la tenia, también lo era
-¿Y otros amigos?, que hay de aquella chica, Layla
-Oh ella está en su casa, con sus padres, son buenas personas
-¿Y George?
-¿George?, ¿Qué con él?
-¿Dónde está?
-No lo se
-Parece que le gustas
-No lo he notado
-Le gustas a un Beatle, si las fans locas que tienen se dan cuenta, vas a morir joven
-Eso no me importaría mucho, a veces siento que moriré joven
-Eres graciosa Vicky
-No era un chiste
-Da igual
-Ahora que recuerdo, Mía me había invitado a ir a una fiesta donde estará el
-¿Y porque no estás ahí?
-No lo sé, no lo sé  Joseph
-Vamos Vicky, yo también se que te gusta ese chico, además, si vas, no pierdes nada
-¿Me estás diciendo que vaya?
-Si…… creo
-Pero va a ser algo muy distinto a lo de ahí adentro
-No importa, ir a dos fiestas distintas una misma noche, es genial, ¿no es así?

Asintiendo con una sonrisa, se despidió del chico y salió a la calle por el mismo callejón, quedándose ahí parada esperando a un taxi, mientras recordaba la dirección de Kenwood. No obstante, el frio de la noche y el recuerdo de que George estaría ahí, la pusieron mas ansiosa que Paul con el asunto del matrimonio y sabiendo que apenas lo vería, se pondría muy tímida y quizás ni llegaría a hablarle, decidió un par de pastillas, las mismas que desde que se había convertido en Mod, consumía y las mismas que la ayudaban a salir de esa timidez tan absurda que poseía……

………………………………………………………………………………………

Faltando apenas una hora para la media noche, todos se entretenían a su manera, a la vez que algo de música sonaba y el alcohol no hacía falta en absoluto. No obstante, ese mismo alcohol, ya estaba afectándole a John y también a Ringo y Sarah y Cyn para tratar de controlarlos un poco, por la presencia de los niños, los llevaron a la cocina, donde se dedicaron a prepararles una taza de café.

-Ringo, ¿tu ya sabias que Sarah estaba muy enamorada de Paul?. Le pregunto John al chico, muy cerca de su rostro
-Sí y debo confesar que estoy muy celoso. Contesto Ringo, con el ceño fruncido
-Hasta fueron novios, pero no duraron nada
-Bueno, pero eso ya es pasado. Señalo Sarah, ya muy harta de escuchar a John hablando tonterías
-Lo que pasa es que en ese tiempo a George le gustaba Sarah, pero nunca le dijo nada
-Eso es mentira. Volvió a decir la chica, ahora en frente de John
-No lo niegues querida Sarah
-Ya John, basta. Le dijo Cyn, llevándolo al otro extremo de la cocina

Ringo, que no sabía mucho de todo eso, se quedo pensativo con la chica a su lado, tratando de calmarse. John era insoportable cuando se ponía ebrio, pero lo que acababa de decir, la llevo al límite de la paciencia y a Ringo, también al límite, pero de celos.

-¿Amaste mas a Paul que a mi?. Pregunto Ringo de un momento a otro
-No Richard, era una niña de 13 años, no sabía lo que era el amor verdadero
-Entonces fue tu primer amor
-Algo así, pero tú eres el mejor novio que he tenido
-¿Entonces lo de Paul no fue nada?
-No Richard, no fue nada, no significo nada
-¿Segura?
-Sí, segura

Y para darle confianza y confirmarle lo que le había dicho, lo abrazo torpemente y se puso a reír junto a él, cuando sintió la mano del chico, sobre su trasero. Podía haberle gustado a todos los Beatles (excepto a John), pero Ringo siempre seria el hombre más importante en su vida.

………………………………………………………………………………………..

Vicky, quien acababa de llegar, se bajo del taxi, no muy segura de que estaba en la dirección correcta al principio, ya que después confirmo que era si era la casa,  cuando al caminar lentamente hasta la puerta, vio a George ahí parado, fumando un cigarrillo.

-Hola George. Saludo la chica, con una inmensa sonrisa que él jamás le había visto
-Victoria, que bueno que has venido
-Lo sé, al final me decidí
-Mía me comento que quizás vendrías pero hace poco comencé a pensar que ya no lo harías
-La verdad es que no me pareció tan mala idea venir
-Y recibir 1965 conmigo, ¿no es así?
-Exacto y con los demas también
-Sí, claro, con los demas también

Pero gracias a los efectos de la droga que comenzaba a experimentar la chica, esta se acerco más a él, de lo que normalmente haría y lo abrazo, siendo correspondida segados después, cuando George recapacito.

-Feliz año George
-Feliz año Vicky, espero que te vaya muy bien con todo
-Igualmente
-Eres una chica muy agradable y………….
-¿Y qué?
-Nada, olvídalo
-Vamos George, dime que pasa

Pensando en si le confesaba sus sentimientos o no, primero se quedo callado, mirándola a los ojos, hasta que sintió los labios de la chica sobre los de él, e igualmente le correspondido ese gesto, con mas intensidad que el abrazo.

-Te gusto, ¿cierto?. Le pregunto la chica, justo después de dejar de besarlo
-Y yo te gusto a ti, ¿cierto?
-Cierto, pero es una locura todo eso
-¿Tú crees?, para mí no lo es
-Bueno, entonces no lo es
-Victoria, la de las pupilas dilatadas, la chica con Vespa y cabello corto, me gusta y a ella le gusto también y es genial
-George, el Beatle de cabello raro, con muchas chicas gritando por el  y mucho dinero que gastar, me gusta y a el también le gusto y es genial

………………………………………………………………………………………

Adentro, Paul no dejaba de mirar a Mía a los lejos, conversando y riendo con todos, esa noche le parecía más hermosa que otras y después de sentir el anillo en el bolsillo de su pantalón, agarro todo el valor del mundo y se paró de ahí para hablar con ella. No obstante, no tuvo la necesidad de hacer eso, ya que justamente vio como la chica salía al solitario jardín, sin compañía y decidió seguirla, viendo de frente, la oportunidad perfecta.

-Hola
-Paul, hola
-No hemos hablado en toda la noche
-Lo sé, hay tanta gente
-Hace frio, toma esto. Le dijo quitándose su saco, para ponérselo sobre sus hombros
-Gracias Paul, tu siempre tan pendiente de mi. Le contesto la chica, con una sonrisa que lo derritió al instante
-Pues es que me preocupa que estés así con este frio
-¿Y tú?, ¿no tienes frio?
-No, no te preocupes por mí
-Ya casi son la media noche. Comento Mía, mirando su reloj de pulsera
-Sí, ya está por terminar este año
-Sí, se ha pasado volando
-Ha sido el mejor año de mi vida, me convertí en padre, te volví a ver,  los chicos y yo comenzamos a tener éxito en América
-¿Para ti es importante ese reencuentro que tuvimos?
-Muy importante

Pensativa al saber eso, se quedo callada mirando las estrellas, hasta que sintió como Paul la abrazaba por detrás y le daba un suave beso en su único hombro descubierto. Y feliz de ver como Mía no se quitaba y más bien se quedaba ahí quieta ahora con los ojos cerrados, quiso comenzar con esa propuesta tan alocada que se le había ocurrido hacerle hace poco.

-Mía, hemos pasado por tantas cosas este año y muchos otros más que……Comenzó a decir el chico, antes de verse interrumpido por ella misma
-Ya te pusiste sentimental, no te preocupes, todos lloran en año nuevo
-Mía, escúchame, ¿sí?
-Bueno, te escucho, ¿Qué pasa?
-Se que entre tú y yo no hay nada, que se supone que solo somos amigos y todo eso
-Paul, ve al grano por favor
Y al ver la sonrisa que la chica le dedicaba, se puso de rodillas inmediatamente y saco el anillo, dispuesto a proponerle matrimonio de una buena vez.

-Mía, ¿te quieres casar conmigo?

Sorprendida, con tal pregunta, la chica se le quedo mirando unos instantes, comenzando a pensar que se trataba de un sueño o pesadilla o algo por el estilo. Y la mirada de Paul, tan sincera y los recuerdos de todo lo que habian pasado juntos, que comenzaron a inundar su mente, la hicieron ponerse también de rodillas justo en frente de el, para finalmente responderle:

-Me encantaría casarme contigo Paul……….. 

lunes, 6 de mayo de 2013

Capitulo 40


Desconsolada en los brazos de su hermana, era como estaba ahora Mía después de salir de la oficina y dirigirse al departamento de Sarah. La chica incluso tenía algunos compromisos ese día, cancelando los más próximos al ver la situación en que se enfrentaba con su hermana mayor.

-Es estúpido que te hayan despedido porque creen que andas con Paul
-Ya se, es muy injusto
-Pero tranquila, ya todo se va a resolver
-¿Y si no?, ¿y si ya nadie me dará trabajo por esa misma razón?
-Te lo darán, eres buena fotógrafa
-Haber vuelto a Inglaterra fue un error
-No digas eso, te hizo bien regresar, hasta a Isabelle le cayó muy bien todo eso
-No, en Francia tenía trabajo estable y no tenía problemas con nadie, como ahora los tengo con Paul por ejemplo

Preocupada por la situación en que se encontraba Mía, Sarah la abrazo más fuerte y trato de consolarla aun más, hasta que le dio una taza de té y se quedaron en silencio, ambas sentadas en el sillón más grande de la sala. Sin embargo, Sarah seguía preocupada y tratando de pensar en algo para alentarla, se volvió y la miro con una sonrisa, antes de romper el silencio.

-Quizás todo esto sea una señal
-¿Señal?
-Así es, quizás hasta es tiempo de que te tomes un descanso, ni embarazada lo hacías y has tenido a Isabelle con niñeras desde los seis meses
-¿Qué quieres decir con todo eso?
-Mía se que eres muy independiente y todo eso e Isabelle no te freno en nada, pero tomate un descanso, comienza a hacer cosas nuevas, viaja, cásate, pinta toda la casa, sal a bailar, de compras, no sé, lo que sea pero diviértete, eres muy joven todavía

A pesar de que Sarah siempre había sido mas inmadura que ella, esta vez Mía le daba un poco la razón y dejando de lamentarse por lo sucedido con el periódico y fue directo a casa, dispuesta a partir de ahora, a estar más tiempo con su hija y a  tomar la vida con menos apuros como venía haciéndolo hasta ahora.

………………………………………………………………………………….

Pensando todavía en el beso que le habia dado a Victoria, George se quedo mirando al techo, mientras aun permanecía en su cama. La chica le gustaba mucho y era justamente en momentos como ese, que Victoria se le venía a la mente, sobre todo, desde lo ocurrido aquella noche en el pub. No obstante, sentía que la chica no estaba para nada interesada en él y eso lo decepcionaba de muchas maneras.

-Hey George, tienes…….
-Buenos días Ringo. Saludo George, interrumpiéndolo
-¿Todavía estas acostado?, pensé que ya te habías levantado. Contesto el chico, muy extrañado
-No tenía ganas de levantarme
-¿Te sientes bien?
-Si, por supuesto. Respondió George, rápidamente para que Ringo no notara nada raro
-¿Estás seguro?, desde hace unos días que te vengo notando un poco raro
-No es nada Ringo, en serio
-Bien, pero no pareces muy convencido. Le dijo el chico, con sorna y una media sonrisa

Ignorándolo, decidió por fin pararse e ir al baño, extrañándose mucho cuando al salir, aun estaba Ringo sentado en su cama, mirando al piso, como si lo esperara o algo parecido.

-Tu también estas un poco raro desde hace días. Comento el chico, sentándose a su lado
-¿Por qué lo dices?. Pregunto Ringo, con el ceño fruncido
-Porque lo he notado, ¿tienes problemas con Sarah?
-No, para nada. ¿Y tú con Victoria?, aquel día se fueron muy rápido
-Lo reconozco, la chica me gusta mucho, creo que hasta me estoy enamorando
-Lo sabía. Exclamo Ringo, después de una carcajada
-¿Te vas a burlar de mi?
-¿Por qué no?, todos nos se enamoran alguna vez, pero es que lo tuyo, siempre ha sido muy obvio
-Exageras Ringo
-No exagero, esa chica te trae loco desde hace tiempos, acéptalo
-No lo acepto porque no es verdad
-¿Sabes que es lo gracioso?, que te gusta y den vez de ir a ver como la conquistas, desaprovechas tu día libre tirado en la cama
-Tienes razón, no sé qué hago aquí, la iré a buscar a la casa de Mía y la invitare a una cita
-¿Ves?, así se hace, sabía que había hecho un buen trabajo contigo
-Sal de aquí Ringo, tengo que cambiarme
-Sí, claro…..

Solo esperaba, que Victoria aceptara salir con él y que nada se interpusiera en su camino, ni ese día, ni nunca……

………………………………………………………………………………….

Paul, al ver entre sus manos el resultado de la búsqueda de esa camisa que no encontraba por ninguna de sus maletas, suspiro, ya que jamás se imagino que terminara de esa forma y menos con el encuentro de una vieja y arrugada fotografía que se había acabado de caer de uno de los bolsillos de sus pantalones. En la fotografía,  salían Mía y el, en las afueras de su casa, el con su típico peinado de teddy boy y chaqueta de cuero y Mía con un pañuelo alrededor de su cuello, una falda un poco tallada que le llegaba hasta las rodillas y un peinado que usaban mucho las jóvenes a finales de los años 50’s, parecían tener allí unos 17 años y aunque se suponía que en ese tiempo Mía ya estaba con Stuart, se podía notar que a pesar de todo, siempre siguieron siendo amigos, o por lo menos eso comprobaban las sonrisas que tenían marcadas en el rostro. Al verla con cuidado una y otra vez durante unos minutos, la volteo, leyendo como detrás se podía leer quien la había tomado, en este caso su hermano Mike y el año de la fotografía: 1959. Ya había pasado mucho tiempo y aunque no entendía como había llegado a parar entre su ropa, se alegro de verla, ya que era una prueba de que Mía siempre había estado a su lado y de que quizás muchos de sus pensamientos no se habian equivocado y ella era realmente el amor de su vida.

 -¿Qué tienes ahí?. Le pregunto John, arrebatándole la fotografía
-¿Hace cuanto llegaste y como entraste?. Le pregunto Paul, confundido, viendo la puerta abierta
-Hace poco, quiero enseñarte una canción que escribí y bueno me arriesgue y vine a ver si seguías en este hotel
-Por supuesto que sigo aquí, ¿Dónde mas estaría?
-No lo sé, pensé que ya te habías ido a vivir con alguna chica, eres rápido
-Pues no, sigo aquí y creo que seguiré aquí el resto del mes
-Mía se ve muy sensual en esta foto
-Dame eso. Replico Paul molesto, arrebatándole también la fotografía
-¿Qué?, ¿celoso?
-No
-La amas admítelo, deberías de ir a su casa a arrodillártele y pedirle perdón
-No voy a hacer eso John
-¿Estás seguro?, a veces pienso que estas a punto de hacerlo
-¿Qué crees que deba hacer?
-¿Me estas pidiendo un consejo a mi?
-Sí, ¿algún problema?
-No, pero pensé que creías que era el menos indicado para eso
-Y lo eres, pero necesito saber qué hacer en estos momentos y tu eres el que está conmigo ahora

Sin decir ni una palabra, se quedo mirando la ropa tirada que estaba en el piso, mientras pensaba en algo que decirle a Paul. El chico desde que había vuelto a ver a Mía, dudo sobre el amor que sentía por Jane, dudo sobre si estaba bien como se comportaba muchas veces o no y hasta llego a dudar si de verdad había olvidado a la chica o no, esto último, transformándose en un “No”, desde hacía unos meses o específicamente desde que Jane había muerto. Así que decidido, dejo las bromas de lado y lo miro seriamente, listo para decirle cual sería su solución.

-Bueno……… la verdad es que nunca has superado lo que tuviste con ella, siempre estuviste loco por ella,  recuerdo como en Hamburgo discutías con Stuart al ver como comenzaba a enamorarse de Astrid, teniendo a Mía todavía de novia, solo porque la amabas y querías verla feliz o cuando anduvimos de gira el año pasado y la llamabas dormido, creo que nunca te has enamorado tanto de una chica, no para que llegues a todos esos extremos
-Si la amaba mucho, creo que ahora lo que le tengo es un cariño tan fuerte que se confunde por otras cosas aun mas fuertes
-¿Entonces?
-Yo debería de estar de luto por la muerte de mi novia, no pensando en Mía todo el día, es solo mi amiga y la madre de mi hija
-Al diablo el luto y toda esa mierda, ya eres hombre libre, ve y cásate con ella Paul, ve y pídele matrimonio, la chica está más dispuesta contigo que antes, le gustas mucho, lo he notado, es más, te quiere, igual que tú la quieres a ella, así que no tienes nada que perder
-Pero me está odiando
-Ella jamás te va a odiar
-¿Cómo estas tan seguro?
-Lo estoy y ya
-No lo se
-¿Estarías dispuesto a casarte con ella?
-Tal vez, tengo que pensarlo
-Pues piénsalo, pero antes, ve y pídele disculpas

Las palabras de John, lo habian hecho despertar y estar más seguro, sobre toda esa situación, así que decidido, se planteo ir a la casa de la chica, con la excusa de ver a Isabelle, para finalmente ver si su amigo tenía razón o no.

………………………………………………………………………………………….

Dispuesta a darle una sorpresa a su novio, Sarah después de ir a una entrevista para una revista y a una sesión para la misma, se fue al departamento que compartían Ringo y George y donde últimamente se estaban dando sus encuentros. 

-Ritchie, al fin he venido, espero que no hayas estado haciendo algo extraño como la otra vez
-Calla, se supone que nadie debe saber que estamos aquí. Le contesto el chico más serio de lo normal
Cierto, pero no importa, no sabes cuantas ganas tenia de verte. Le dijo la chica, abrazándolo muy fuerte
-Yo también, te extrañe
-Es raro, siempre que tú tienes mucho trabajo yo no y siempre que yo tengo mucho trabajo tu no
-Si, así es la vida, ¿Qué se le puede hacer?, por eso quiero que vayamos a vivir juntos

El entusiasmo de la chica, desapareció de inmediato cuando Ringo toco ese tema. Sarah todavía se sentía insegura con todo eso y no le agradaba mucho que Ringo la presionara indirectamente.
-¿Qué?, ¿Por qué te has puesto seria?. Pregunto el chico, de manera contrariada
-Por nada, no es nada Richard
-¿Richard?, siempre me dices así cuando estas seria
-Mentira, siempre te dijo así
-No quiero irte a venir a vivir conmigo, ¿cierto?

Con miedo de lastimar sus sentimientos, Sarah lo miro indecisa a los ojos, lo miro de una manera que nunca lo había mirado y Ringo preocupado, se acerco lentamente para preguntarle que sucedía, ya que lo que mas quería era confianza en su relación.

-¿Qué pasa?, vamos se sincera conmigo
-Richard, no sé si quiero irme a vivir contigo ahora
-¿Por qué no?
-No lo sé, creo que tengo miedo
-¿Miedo?, tonterías, todo saldría muy bien
-¿Y si no?, ¿y si nuestra relación comienza a tener problemas?
-No habrán problemas, te lo prometo Sarah

Aun con mucha desconfianza en aquel gran paso que podía dar en su vida, abrazo al chico, sintiendo como él le transmitía su confianza y amor y a la vez la entendía como nunca antes había entendido a alguien en su vida.

-Yo también tengo un poco de miedo con eso Sarah, pero te amo y me encantaría vivir contigo
-¿Estás seguro que quieres hacerlo?
-Sí, es lo que más quiero en estos momentos

 Decidiéndose por fin a hacerlo, cuando de nuevo miro sus ojos azules y esa sonrisa que a ella tanto le gustaba y la había enamorado. Porque, aunque si era un gran paso para ambos, todo podía salir mejor de lo esperado…..

-No tengas más miedo, ya no te voy a decepcionar nunca más. Le dijo ringo, con una media sonrisa mientras le acariciaba las mejilla derecha y la miraba a los ojos profundamente.

……………………………………………………………………………………………..

George llego al departamento de Victoria, apurado y con nerviosismo, no sabía si la chica estaba a esa hora en su casa o no, pero ya estaba ahí, delante de la puerta y con valor decidió tocar, viendo segundos después como era Joseph el que le abría y se quedaba mirándolo, muy confundido.

-Vaya, George Harrison, que gusto en verlo otra vez
-Hola, ¿esta Vicky?
-Si pasa, está en la cocina

Incomodo y aun más nervioso, George siguió a Joseph hasta donde estaba Victoria, tratando de cocinar algo. Queriendo dar media vuelta e irse apenas la vio ahí parada, hablándole a Joseph cuando lo escucho entrar.

-Parece que tenemos visitas hoy. Comento el chico mirando a George de pies a cabeza
-George, que gusto verte
-Hola Vicky
-Vaya, no sabía que vendrías
-Lo sé, vine de improviso, lo siento, si estas ocupada me voy y……..
-No, quédate
-Pero no quisiera…….
-Ya no digas nada y quédate con nosotros, estoy tratando de hacer algo para comer
-Sí, Vicky es buena cocinera, te gustara. Le dijo Joseph, guiñándole el ojo
-Bien, me quedo entonces. Replico George, con resignación

La chica, quien de inmediato se concentro otra vez en su labor, no se dio cuenta como George no le quitaba la mirada de encima y hasta Joseph prefirió salir de ahí para dejarlos solos.

-Joseph, ¿me pasas la sal por favor?
-Aquí esta. Le contesto George, pasándosela de inmediato
-¿Y Joseph?. Pregunto Victoria, sorprendida al darse cuenta que estaba sola con el chico
-No lo se
-Oh bueno, bueno, no importa

El chico, al notar que Vicky se había puesto nerviosa, mucho más nerviosa que él, soltó una risa que aunque quiso que fuera disimulada y ella no la escuchara, sucedió todo lo contrario y observo como ella se volteaba confundida.
-¿Qué es tan gracioso?
-Nada, es solo que…….
-¿Qué?
-Te ves chistosa cuando te pones nerviosa
-¿Nerviosa yo?, que confundido estas
-No estoy confundido, se nota a kilómetros
-¿Y porque tendría que estar nerviosa según tu?
-No lo sé, seguro te intimido o algo así
-No me intimidas George, por más Beatle que seas, no lo logras en mí
-Eso quien sabe
-Bueno ya basta, ¿quieres?
-No estoy nerviosa George, tú no me pones nerviosa, ahora ve a poner la mesa que esto ya casi esta

No muy convencido con las últimas palabras de la chica, George obedeció e hizo lo que ella le pidió, mientras veía como Joseph miraba televisión y ni siquiera se había dado cuenta todavía de su presencia. Minutos después, la chica salió con todo preparado y los invito a sentarse, George quedándose en silencio mientras escuchaba la conversación que Joseph y ella mantenían, pareciendo que ambos tenían mucha química y esto de cierta forma, llenándolo de celos, tanto que decidió pararse e irse.

-Creo que ya me voy
-¿Ya?, pero si es muy pronto. Respondió la chica, también levantándose de la silla
-Lo sé, pero creo que es mejor que me vaya Victoria
Extraña con el comportamiento de George, decidió seguirlo hasta la puerta, donde se dispuso a preguntarle algo que jamás le había preguntado a un chico y menos a uno tan famoso como él.

-¿Quieres ir al cine conmigo mañana?
-¿Al cine?
-Sí, sé que es un lugar muy público pero tengo 2 entradas para ir a ver una película que vengo esperando desde hace mucho y me gustaría que fueras conmigo
-Suena bien
-Perfecto, entonces………¿nos vemos mañana?
-Sí, seguro, hasta pronto Vicky……

…………………………………………………………………………………….

Mía, que se encontraba en su casa con Cynthia, quien había llamado para que le hiciera compañía, ahora estaba ahí con la chica, en la sala escuchando los discos de los chicos y viendo a Isabelle jugar. Ya Mía no se encontraba tan triste como en la mañana, por el percance en su trabajo, pero estaba preocupada, temía no encontrar trabajo pronto y que sus ahorros se agotaran y también, que la gente realmente creyera que algo de verdad pasaba entre Paul y ella.

-Todo va a salir bien, ya verás. Le decía Cynthia, a la vez que trataba de animarla
-Ahora supuestamente soy novia de Paul, ¿puedes creerlo?, yo novia de ese
-No lo trates así
-No lo defiendas Cyn, es un estúpido
-Bien que lo quieres. Replico la chica, con una sonrisa juguetona
-Tal vez……..
-No seas tan dura con él y dale una oportunidad
-Ya veremos…..

Paul quien había escuchado esas últimas palabras que intercambiaron Cynthia y Mía, se quedo al otro lado de la puerta del salón, pensando si entraba del todo o no, ya que Mía se escuchaba todavía enojada con él y no quería que lo echara o algo parecido. No obstante, después de respirar profundo, decidió abrir la puerta y pasar, observando cómo las chicas lo miraban, Cynthia muy contrariada y Mía molesta.

-¿Cómo entraste?
-La puerta estaba media abierta. Contesto el chico, mientras se acercaba a Isabelle y la tomaba en sus brazos
-Maldita sea, te dije que no podías venir
-¿Vas a discutir delante de la niña?. Pregunto el chico, con tranquilidad
-No, pero vete. Contesto la chica, con sorna
-Ni lo intentes, me quedo, quiero ver a Isa
-Mía, no hagas una escena, vamos a tu habitación. Le dijo Cynthia, con tono tranquilizador
-Bien, tú ganas Paul

Desesperada, se quedo Mía el resto del día al ver como Paul no se iba y Cynthia la dejo sola. Realmente no quería tenerlo cerca pero con ánimos bajo de nuevo al salón, donde pudo ver a su hija en los regazos de Paul mientras este le cantaba una canción y jugaba con ella. Por primera vez, Mía notando lo buen padre que él era y lo bien que le había caído serlo.

-Oh mira Isa, tu mamá ya decidió bajar
-¿Te quieres quedar a cenar?
-Si no me pegas antes, con gusto
-No me vengas con chistes Paul, discúlpame, tienes razón, soy una histérica
-Sabía que me pedirías disculpas tarde o temprano

Ignorándolo, se dio media vuelta y se fue a la cocina para comenzar a preparar algo de comer, no dándose cuenta cuando él la alcanzo y se puso detrás suyo, para ver más de cerca lo que hacía.

-¿Qué haces?. Pregunto Mía asustada, al darse cuenta donde se encontraba
-Lo siento, pero parece que mi truco funciono
-Vete a la mierda Paul
-Oh, un insulto, ¿mas insultos?
-No, pero vete a la mierda
-Sabes, como quiero tener paz contigo, quiero enseñarte algo

Intrigada pero con cuidado, observo como el sacaba la fotografía que se había encontrado en la tarde y la ponía en sus manos, quedándose en silencio unos segundos mientras la miraba con cuidado y nostalgia.

-El tiempo pasa tan rápido
-Si mira ahora, somos padres, yo soy famoso, tú lograste ser fotógrafa…….
-Me despidieron del periódico Paul. Le dijo la chica, interrumpiéndolo
-¿Qué?, ¿Por qué?
-Porque creen que soy tu novia y no quieren a una empleada que este con un Beatle, trabajando ahí
-Qué tontería, ni siquiera somos novios
-Ya lo sé, pero alguien soltó un chisme otra vez
-Mierda, lo que me faltaba
-Lo que nos faltaba querrás decir, mi carrera está acabada
-No digas eso, te contrataran en otra parte
-No creo, porque ahora todos piensan que estoy contigo
-Ojala lo estuvieras
-¿Disculpa?
-Nada, olvídalo, olvídalo Mía

Recordando otra vez las palabras de John esa tarde, miro a la chica por última vez y decidió dar un paso importante en su vida, uno que no solo cambiaria la suya, sino la de ambos. Le pediría matrimonio muy pronto y finalmente, la chica de sus sueños seria suya para siempre…….